La nueva directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, María Carolina Restrepo, insiste en que la institución hable de “niñez” como eje de su comunicación y no de niños, niñas y adolescentes, una directriz que ha generado polémica y cuyo ruido sube de decibeles con el paso de los días.
Este fin de semana, Restrepo mantuvo su postura, la defendió y se enfrentó a varios críticos al Gobierno de Abelardo De La Espriella que cuestionaron su decisión.
“Ser servidora pública me impone deberes; no me despoja de derechos. No perdí mi libertad de expresión al asumir un cargo público, ni renuncié a mi derecho a responder, opinar o defenderme. Usted puede estar de acuerdo o no con lo que digo; lo que no puede pretender es decidir cuándo puedo hablar o exigirme que guarde silencio por ser funcionaria. Servidora pública, sí. Ciudadana con derechos, también”, escribió Restrepo en sus redes sociales.
La funcionaria no se ha guardado nada. Incluso, se defendió ante algunas feministas que le han salido al paso y la han criticado por la directriz.
“Me cansan las feministas de cartel. Las que creen que el feminismo es una pañoleta, un color o una consigna”, les dijo la directora del ICBF.
A su juicio, “el feminismo es mucho más que eso”.
“Es la historia de mujeres que dieron luchas enormes para que pudiéramos estudiar, votar, trabajar, decidir, dirigir y competir en las mismas condiciones que los hombres. Trivializan esa historia y la convierten en una pose. El feminismo no es una utilería ni una moda ideológica. Su esencia, por encima de cualquier consigna, es una sola, la igualdad”, argumentó.
La directora fue más allá y citó textualmente a la Constitución Política para defender su postura de aglutinar el término “niñas” en el de “niñez”.
“A todos los que aseguran que ‘la ley obliga’ a decir siempre ‘niños, niñas y adolescentes’, les voy adelantando: la Constitución no lo dice. El Código de la Infancia y la Adolescencia no lo dice. La Ley 1146 de 2007 no lo dice. La Convención sobre los Derechos del Niño no lo dice. Entonces, si existe esa obligación legal que tantos aseguran que existe, la pregunta es muy sencilla: ¿en qué norma y en qué artículo está? Los leo”, afirmó.
Y añadió en otro mensaje de X: “Hablar de niñez no es borrar a las niñas”.
La directora del ICBF ha recibido el respaldo de varios frentes políticos. Jerónimo Uribe Moreno, el hijo del expresidente Álvaro Uribe, por ejemplo, la defendió.
“No entiendo la indignación de algunos progresistas con la sustitución de niños y niñas por niñez: Se sustituyen ambos géneros, no hay discriminación en contra de alguno en particular. La sustitución es por un sustantivo femenino, ‘(la) niñez’. Es el sustantivo más similar al lenguaje que les gusta: niñe(s). El lenguaje es la base de cualquier transformación. La austeridad es quizá la más importante en este momento y un lenguaje austero aporta”, dijo.
También ha recibido críticas, entre ellas, la de la académica Carolina Sanín. “Las niñas no son niños. Y tienen que mencionarse, decirse, considerarse. Y, por cierto, tampoco son ‘niñes’. Son niñas. Niñas. Cómo les cuesta”, afirmó.
El debate está abierto.