El alcalde de Chía, Luis Carlos Segura Rubiano, puso en discusión nuevamente el tema asociado a las cámaras de fotomultas y su idoneidad. Esto por cuenta de un dispositivo instalado en una de las vías del municipio que ha alcanzado un recaudo elevado.
Tras la situación, Segura radicó una solicitud ante el Ministerio de Transporte para que verifique el funcionamiento del sistema SAST y evalúe su suspensión temporal de estos equipos.
“Según información oficial de la Secretaría de Movilidad, entre el 1.º de julio y el 2 de septiembre de 2026, la cámara ubicada en la avenida Pradilla con carrera 5 Este generó 15.858 órdenes de comparendo y un recaudo superior a $1.980 millones”, detalló el mandatario local.
Es importante tener en cuenta que el Ministerio de Transporte ha venido dejando clara la idea de estudiar el funcionamiento de estos equipos para eventualmente eliminarlos de plano. De hecho hace algunas semanas lanzó una determinación con respecto a los vehículos cazafotomultas, que ahora no podrán imponer comparendos en vía de manera automática, si no se cuenta con la presencia de los agentes de tránsito que operen el equipo y realicen el procedimiento correspondiente.
En caso de que tengan una cámara automática, los dispositivos deberán cumplir todas las regulaciones que precisa la ley, como una autorización de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, en la que se consigna una justificación técnica y señalización clara para los conductores.
El presidente De La Espriella ha indicado en varias ocasiones que la tecnología debería ser utilizada como una herramienta para prevenir y aumentar la seguridad vial y no para que se vuelvan un mecanismo de recaudo.
Se espera que dentro de las próximas semanas se conozcan nuevas decisiones o propuestas para controlar este tipo de dispositivos y se establezcan directrices alrededor de ello por parte del Ministerio de Transporte.