El exdirector del DPS, Gustavo Bolívar, concedió una entrevista a SEMANA donde habló sobre lo divino y lo humano. Contó varias infidencias, entre ellas, algunas conversaciones que sostuvo recientemente con Armando Benedetti, el ministro del Interior en el gobierno de Gustavo Petro, y el excandidato presidencial Roy Barreras.
Al principio del gobierno de Petro, no tuvo una buena relación con ambos, pero al final comprendió que el exministro y el exembajador podían ayudar a relacionarse con otros grupos políticos y los aceptó cerca de Gustavo Petro.
“Hablé con Benedetti hace poco”, confesó a SEMANA.
“Lo vi muy destrozado, está como pagando las consecuencias de haberse metido en la orilla contraria. Siento que está muy afectado; le esperan años muy crueles porque sigue en la lista OFAC de Estados Unidos, con muchas cosas embargadas y procesos. Hoy debe estar arrepentido de haberse metido al petrismo. Aunque él ha sido leal con Gustavo Petro, yo he sido crítico de él; el precio que ha pagado es muy alto. Eso le jode la vida a cualquiera; está muy preocupado”, le dijo a SEMANA.
A su juicio, hay diferencia entre Armando Benedetti y Gustavo Petro, pese a que ambos están incluidos en la Lista Clinton.
“Tal vez porque a Petro no le importa eso. No tiene ni un negocio. Ni un carro de perros calientes. Él va por la vida anticapitalista y no le importa, pero a un hombre como Armando Benedetti sí le tiene que importar. Es distinta la situación”, afirmó.
Sobre Roy Barreras, Gustavo Bolívar también entregó detalles de una conversación que sostuvo recientemente.
“También hablé con Roy Barreras. Me dice que se suicidó políticamente en las elecciones presidenciales del 2026 porque, aunque se está construyendo un partido, hay un líder que es quien marca las pautas: Gustavo Petro. Y Roy, cuando hizo su consulta, menospreció un poco que el movimiento iba a atender más el guiño de Petro, que era no votar su consulta, que su guiño. Se equivocó. Lo reconoce. Terminó mal, pero es inteligente. Se reinventará”.
Roy Barreras está pendiente de que el Consejo Nacional Electoral, que se posesiona este martes 1.º de septiembre, decida la suerte jurídica de la Fuerza de la Paz, su partido político, porque no alcanzó el umbral en las pasadas elecciones legislativas para sostenerse como colectividad.
Por su parte, el exministro del Interior, Armando Benedetti, permanece en su casa en Barranquilla descansando, en el anonimato, alejado de la prensa y del escenario público y político.
Desde los últimos días en el gobierno, Benedetti optó por el silencio como principal arma de defensa. Incluso, le confesó a la prensa que no era importante y que era un periódico del ayer.