La exfiscal Viviane Morales se refirió a la posesión de Gustavo Petro este 7 de agosto. “Aquí nunca se ha hecho una posesión con un acto multitudinario, además tan costoso. Para poderlo analizar hay que pensar en contexto: Petro, desde Europa, mientras estuvo en sus vacaciones, dijo que convocaba a una manifestación o a la movilización permanente de sus seguidores para adelantar las reformas que hará. Ese llamado o esa movilización que piensa presentar el día de su posesión puede obedecer a algo que todos conocemos de la personalidad del presidente electo, que es ese toque narcisista o una caricia para su ego ver muchedumbre el día de su posesión aclamándolo. Ese pareciera más un acto de naturaleza de entronización que la posesión de un presidente elegido democráticamente”, dijo.

Morales agregó que una movilización de sus seguidores este 7 de agosto tendría sentido si, de alguna manera, se hubiera cuestionado su elección, pero eso no ha pasado. Además de los colombianos, Rodolfo Hernández, el candidato que quedó de segundo en las urnas, reconoció anticipadamente el triunfo del líder de izquierda.

“Tirios y troyanos han aceptado los resultados de las urnas en Colombia lo que demuestra la madurez de nuestro sentimiento democrático. Petro no busca legitimarse. Entonces, uno piensa: si no es esta necesidad, no será que, quizás, está haciendo una exposición de toda esta movilización un poco intimidatoria para aquellos que no votaron por él, es decir, la mitad del electorado. Lo cual, también lo considero inoportuno”, añadió.

Ocho días antes de la posesión presidencial empezaron los preparativos. Foto: SEMANA/Autor anónimo.

Morales afirmó que tras conocer los detalles de la posesión presidencial de Petro, “él parece más un Petro candidato. No es un acto de campaña, sino un acto más de un jefe de gobierno candidato que se compromete con sus seguidores al cumplimiento del programa que ha ganado, pero que olvida que en este momento de la posesión es el jefe de estado de los colombianos, de toda una nación”.

Aunque históricamente las posesiones presidenciales han estado caracterizadas por la diplomacia y el protocolo, en esta oportunidad se le adicionará la presencia de las bases populares que el 7 de agosto se movilizarán desde varias ciudades del país hacia la Plaza de Bolívar. De hecho, Petro no quiere que solo las 40.000 personas que pueden asistir a la Plaza de Bolívar lo acompañen.

Por esto, en las principales plazas de las 32 ciudades capitales del país, los seguidores del líder de izquierda podrán observar su transmisión de mando. Más de 600 artistas nacionales engalanarán previamente el acto central que contará con la presencia de casi 400 diplomáticos, un evento que supera los 3.000 millones de pesos.