Este jueves 16 de abril, la Oficina de Comunicaciones de la Casa de Nariño dio a conocer que el presidente de la República, Gustavo Petro, llegó a Barcelona, España, para adelantar una nueva agenda internacional.
Según el Gobierno nacional, el mandatario colombiano participará en la Cumbre en Defensa de la Democracia, donde también se espera la asistencia de los presidentes de España, Pedro Sánchez; de México, Claudia Sheinbaum; de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; y de Uruguay, Yamandú Orsi.
El viaje internacional del jefe de Estado se dio en medio de una profunda polémica por el número de salidas del país que ha tenido durante su mandato. En una investigación adelantada por el representante Julio César Triana, se advirtió que el mandatario colombiano ha realizado 65 viajes.
“Hasta diciembre de 2025, estos viajes han costado más de 9 mil millones de pesos (2.596.688 dólares) en alojamiento, transporte y alimentación”, expresó el congresista. Varios sectores políticos advirtieron que Gustavo Petro se convirtió en el presidente más viajero.
Sobre ese viaje del presidente a Barcelona, la Casa de Nariño expidió un decreto en el que se designó al ministro de Hacienda, Germán Ávila, con funciones presidenciales. En ese documento se indicó que el jefe de Estado regresará al país el martes 21 de abril.
La cumbre a la que asistirá Petro en Barcelona, España, se realizará los días 17 y 18 de abril. Se espera la presencia de, por lo menos, ocho mandatarios y primeros ministros de Europa, América y África, quienes, expresarán su rechazo al crecimiento de las fuerzas políticas autoritarias.
Finalmente, una vez aterrizó en España, Petro publicó un mensaje en su cuenta personal de X en el que se refirió a la crisis del sistema de salud.
“Solo cuatro clínicas privadas por sí solas generan utilidades de 4,2 billones en 2021 y en 2025 pasaron a 7,2 billones. Los propietarios de esas clínicas se llevaron una inmensa fortuna que solo sale del erario y que se obtiene al bajar los costos de las atenciones a los pacientes; minimizan al máximo sus tratamientos y suben los costos que serán utilidades para el dueño de la clínica. Ese es el negocio de la salud bajo el actual sistema que el Senado no deja cambiar”, puntualizó el jefe de Estado.