El presidente Gustavo Petro ha subido el tono de las respuestas que ha tenido contra varias políticas mujeres del país. La última arremetida la hizo por partida triple cuando lo cuestionaron por la responsabilidad política que recaería sobre él por el accidente del avión C-130 Hércules en el departamento de Putumayo. El mandatario se fue con todo contra la exalcaldesa de Bogotá Claudia López, la exvicepresidenta Marta Lucía Ramírez y la senadora María Fernanda Cabal.
A López le cobró sus contradicciones políticas, pues en ocasiones ella ha estado cerca del petrismo, pero en otras ha querido desmarcarse. “Si te dedicaras a comprender en vez de mirar una evidente y falsa ventaja electoral, los momentos de tragedia no serían para ti oportunidades, sino momentos de solidaridad y ayuda, esa es la diferencia entre el ser humano y el animal de carroña, y ayudarías y entenderías qué es gobernar venciendo resistencias, muy seguramente habrías sido presidente de Colombia”, le dijo Petro a la exalcaldesa. Incluso, le habló de “arribismo tonto” que para Petro no la habría dejado ser “sabia” y de “oportunismo”.
A la senadora María Fernanda Cabal, una de sus principales contradictoras, le contestó: “Usted es mujer vampira, tenemos varias incluidas en las candidaturas. Les gusta la sangre y a mí salvar las vidas. Antes que saque usted banderas de victoria de la muerte yo quiero sacar las banderas de la vida y de la luz (...) Usted con sus mortajas, mujeres de alma oscurecida, enamoradas de las mortajas y de la sangre, y yo con mi esperanza de la vida, aferrado a la luz pase lo que pase”, afirmó Petro.
Y a la excanciller la llamó “princesa de la oligarquía”. “¿Se le olvida que tuve que recortar presupuestos porque sus amigos, todos, incluidos algunos liberales, decidieron no aprobar los impuestos a los ricos hundiendo la financiación del Estado? Por eso me obligaron a recortar el presupuesto. Esta es la consecuencia del egoísmo social de los ricos. Listos para decirles héroes a los muchachos pobres que van a la guerra y les quitan el dinero para que no los maten porque priorizan la maximización de sus ganancias codiciosas y mal habidas”, aseguró el presidente.
No es la primera vez que el mandatario envía mensajes subidos de tono en contra de las mujeres, especialmente sobre quienes son sus contradictoras políticas. En agosto de 2024 llamó a varias periodistas “muñecas de la mafia”, una frase que indignó a distintos sectores. “Las periodistas del poder, las muñecas de la mafia, construyeron la tesis del terrorismo en la protesta y la criminalización del derecho genuino a protestar”, fueron las palabras del presidente que generaron escozor.
Aunque el presidente no dio nombres en específico, muchas comunicadoras salieron a cuestionarlo. Periodistas como Vicky Dávila, Camila Zuluaga, María Jimena Duzán, Vanessa de la Torre, entre otras, criticaron las declaraciones del mandatario. Incluso, posterior al mensaje del presidente, se radicó una tutela para que Petro se retractara de lo que dijo en contra de ellas y la Corte Constitucional les dio la razón a los demandantes; sin embargo, el mandatario no cumplió ese fallo y hasta se habló de un posible “desacato”.
Incluso, su hija Andrea Petro reconoció que ese mensaje de su padre fue desafortunado. “Se pasó”, dijo.
La declaración en la que Petro habló de “las muñecas de la mafia” fue expuesta en medio de la posesión de la defensora del Pueblo, Iris Marín, quien a su vez ha criticado al mandatario. “No esperen de mí como defensora del pueblo que justifique el lenguaje discriminatorio o que estigmatiza a las mujeres (...) Rechazo toda forma de violencia contra las mujeres”, dijo Marín.
Petro la ha emprendido en varias ocasiones contra las mujeres periodistas. Además del mensaje de “muñecas de la mafia” a Salud Hernández-Mora, columnista de SEMANA, la relacionó con el “franquismo”.
No se trata solamente de los mensajes que ha enviado el presidente en contra de las mujeres, sino que en ocasiones estos han sido replicados por otros militantes del petrismo que utilizan las mismas expresiones o incluso más fuertes. Por ejemplo, tras llamar a las periodistas “muñecas de la mafia”, varios usuarios en redes sociales atacaron con nombre propio a comunicadoras utilizando ese mismo calificativo.
Asimismo, en el caso de Hernández-Mora, hay otros simpatizantes del mandatario que también la han calificado de “franquista”.
En varias ocasiones, la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) ha rechazado las afirmaciones de Gustavo Petro y se le ha pedido respeto por el periodismo.
En otra ocasión, Petro se refirió a la farmaceuta Hannah Escobar como “nazi”, por lo que ella interpuso una tutela sobre la que el Consejo de Estado le dio la razón y le pidió a Petro retractarse. Otro de los mensajes que tuvo que rectificar el presidente fue cuando habló de las partes íntimas de las mujeres de forma despectiva. “Una mujer libre hace lo que se le dé la gana con su clítoris y con su cerebro, y si sabe acompañarlo, será una gran mujer”, afirmó Petro.
Por esas declaraciones también se presentó un recurso en su contra y el Juzgado 66 Administrativo de Bogotá le ordenó a Petro retractarse, por lo que el mandatario posteriormente reconoció que fue “desafortunado”. Además, le pidieron asistir a una “capacitación de sensibilización en género” que debía ser impartida por la Defensoría del Pueblo o la Procuraduría General de la Nación.
Petro ha enviado otros mensajes por los que ha sido cuestionado porque alude a temas sexuales con las mujeres. Por ejemplo, en otra ocasión, para defender que un periodista no debería interesarse por su intimidad, sugirió que es inolvidable en la cama.
“A ningún periodista chismoso le debe interesar qué hago yo en la cama. Hago cosas muy buenas y pienso, y nadie se olvidará de mí porque seré inolvidable. Ahí alguien contará, yo no lo cuento, porque el poder no se puede meter en cama íntima porque muere la libertad en el mundo inmediatamente y nos convertimos automáticamente de nuevo en esclavas y esclavos y conmigo no se hará”, afirmó el mandatario.
A Petro no solo lo han criticado por los mensajes que ha enviado en contra de las mujeres, sino que también por la falta de contundencia para condenar los casos de machismo incluso dentro del mismo Pacto Histórico.
Desde la campaña de 2022 hubo molestia cuando Ángela María Robledo renunció a la Colombia Humana argumentando hechos de violencia política y machismo dentro de las filas del petrismo. Algo parecido sucedió cuando Sara Tufano y Juana Afanador, dos referentes feministas de la izquierda, desistieron de participar en las listas del Pacto Histórico para esas elecciones por hechos similares.