El presidente Gustavo Petro anunció públicamente su retractación frente a señalamientos que había hecho contra la exvicepresidenta Marta Lucía Ramírez, en cumplimiento de una orden judicial que determinó que sus afirmaciones vulneraron los derechos fundamentales a la honra y al buen nombre de la exfuncionaria.
A través de su cuenta en X, el jefe de Estado reconoció de manera expresa que la frase publicada el 29 de agosto de 2025, en respuesta a una entrevista concedida por Ramírez a La FM, fue lesiva. En ese momento, Petro escribió: “No señora excanciller, voy a atacar a uno de sus socios comerciales: narcotraficante y paramilitar”.
Ahora, más de seis meses después, el mandatario admitió que esa afirmación carecía de sustento judicial. “Reconozco expresamente que dicha expresión vulneró sus derechos fundamentales a la honra y al buen nombre, porque su socio que la prensa denunció no ha sido condenado por la justicia como narcoparamilitar”, afirmó.
La retractación se produjo en cumplimiento de un fallo del Juzgado 66 Administrativo de Bogotá, decisión que posteriormente fue confirmada por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca.
Sin embargo, el pronunciamiento del presidente no se limitó a acatar la orden judicial. En el mismo mensaje, Petro defendió su postura frente al escrutinio público y reiteró cuestionamientos sobre el entorno de la exvicepresidenta, mencionando investigaciones periodísticas relacionadas con familiares, supuestos vínculos revelados en escándalos internacionales y decisiones tomadas durante su paso por el Ministerio de Defensa.
“Como presidente y como ciudadano defiendo con toda la fuerza el derecho soberano del pueblo colombiano a la libertad de expresión”, escribió, al tiempo que señaló que “la vieja política y sus élites quieren silenciar el escrutinio”.
En ese mismo mensaje, Petro finalizó diciendo que “la transparencia es la luz que ilumina la tierra colombiana. El presidente defenderá siempre la verdad del pueblo, la libertad de expresión y la construcción de una Colombia digna y justa, sin arrodillarse ante la impunidad ni ante los privilegios de las élites”.