SEMANA reveló el pasado martes un contrato suscrito por la Secretaría de Hacienda con el lavadero de carros VCARS para realizar el mantenimiento de varios vehículos del área administrativa del Concejo de Bogotá y también el lavado de las camionetas asignadas por la UNP a los 45 concejales.
Tras conocerse el caso, surgieron una serie de críticas y pedidos al presidente de la corporación, Humberto ‘Papo’ Amín, pues varios concejales le solicitaron desistir del contrato y no ejecutarlo. Los cabildantes argumentaron que el Concejo debería ser austero y que los gastos de lavado y mantenimiento de las camionetas de los concejales deberían correr por cuenta de ellos.
Amín se pronunció en una sesión extraordinaria del Concejo, convocada en la mañana de este 7 de octubre, y aseguró lo siguiente:
“No es un contrato para lavar los carros de los concejales, es un contrato para el servicio y mantenimiento de los carros del Concejo de Bogotá, un contrato de un valor de 75 millones de pesos y que tiene un plazo de ejecución de nueve meses. Estamos hablando de que, de esos 75 millones de pesos para una ejecución de nueve meses, hay un rubro dentro de esos 75 millones de pesos que son 10 millones de pesos para el lavado de los carros del concejo, no de los concejales; hay un rubro de 10 millones de pesos para la limpieza de los carros del concejo y, de manera opcional, hay unas lavadas para los concejales”, precisó.
Además, aseguró que “todos los concejales mandan a lavar los carros de su bolsillo” y que son muy pocos los que los mandan a lavar por medio del contrato. “Como todos los concejales, lo mandamos a lavar; ese contrato, ese monto, esos 10 millones de pesos no se utilizan.”
Sin embargo, las afirmaciones de Amín contrastan con lo consignado en el contrato, pues en el anexo técnico y en la justificación se establecen expresamente dos aspectos específicos de su objeto.
Por una parte, se requiere contratar el mantenimiento preventivo y correctivo del parque automotor del Concejo de Bogotá, que se compone de 7 vehículos exactamente.
Por otra, el documento hace mención explícita al servicio que también debe prestarse a los concejales dentro de ese mismo contrato.
“De otra parte, los honorables concejales de Bogotá que cuentan con nivel de riesgo de extraordinario y/o extremo, tienen asignado por la Unidad Nacional de Protección – UNP, un vehículo blindado tipo camioneta destinado para su seguridad y movilización, a los cuales se requiere brindar única y exclusivamente el servicio de lavado exterior a través del contrato que se suscriba, con derecho a un lavado exterior dos (2) veces en el mes”, precisa el contrato.
Más adelante, en el contrato se lee que es conveniente y oportuno celebrarlo para garantizar el mantenimiento “preventivo y correctivo para los vehículos de la Secretaría de Hacienda, asignados al Concejo de Bogotá, teniendo en cuenta que se debe garantizar la movilidad, el óptimo funcionamiento y estado de presentación de los mismos. Así como la buena presentación y aseo del parque automotor de la UNP, asignado a los concejales de Bogotá, D.C.”.
El contenido del contrato contradice la afirmación de Amín de que el lavado para los concejales es únicamente opcional, pues en la justificación del documento se señala que uno de sus propósitos es garantizar la “buena presentación y aseo del parque automotor de la UNP” asignado a los cabildantes.