Honorio Henríquez, presidente del Senado, impugnó la decisión del juez quinto laboral del circuito de Bogotá que le ordenó a Abelardo De La Espriella y a él, como cabeza del Legislativo, ofrecer excusas públicas por el acto religioso realizado durante la posesión del primer mandatario el pasado 7 de agosto en Cali. El togado interpretó que la escena vulneró la neutralidad asociada a ese tipo de actividades.
Henríquez, del Centro Democrático, justificó que dichos actos fueron aprobados en el marco de una decisión colegiada; es decir, de la mayoría de los integrantes del Congreso de la República, por lo que no se podrían atribuir responsabilidades individuales.
A eso se suma un argumento que podría cambiar el plano de la decisión: la inviolabilidad parlamentaria, la independencia de poderes, la autonomía de la Rama Legislativa y la pluralidad de credos manifestada ese día, el 7 de agosto, lo cual demostraría que “no hubo irregularidad alguna”.
- “La orden judicial pretende atribuir una responsabilidad individual y personal al presidente del Congreso por una decisión que fue debidamente votada, deliberada y aprobada por la mayoría de la Plenaria del Congreso”.
- “Proteger la inviolabilidad parlamentaria es defender la independencia de la Rama Legislativa frente a indebidas injerencias de otros poderes del Estado”.
- “La decisión judicial constituye una extralimitación y una injerencia en la autonomía funcional y organizativa de la Rama Legislativa”.
- “El presidente del Congreso dirige la sesión y ejecuta los reglamentos, pero no es el responsable de la voluntad del Congreso. La alteración del orden del día durante la sesión del 7 de agosto de 2026 fue una decisión autónoma aprobada por la plenaria”.
- “No existió vulneración a la neutralidad estatal o al principio de laicidad, ya que no hubo adhesión ni favorecimiento hacia un credo o iglesia oficial”.
Además de Honorio Henríquez, SEMANA conoció que el Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) ya radicó la impugnación del mismo fallo. Aunque, en cumplimiento de la ley, el jefe de Estado ofreció excusas durante una alocución que lideró el pasado domingo 30 de agosto.