El senador Rafael Nieto Loaiza respondió a quienes lo criticaron por defender a Iván Cepeda y pedir que se le dejara participar del debate de la ley de sometimiento del Gobierno de Abelardo De La Espriella.
Todo comenzó después de que el líder de la oposición presentara un impedimento debido a que fue parte de las mesas de negociación de la paz total.
Tras la respectiva votación, Cepeda tuvo que abandonar la discusión y fue entonces cuando el militante del Centro Democrático pidió que se le dejara participar al líder de la oposición, aludiendo a sus derechos como parlamentario.
Las críticas en contra de Nieto no se hicieron esperar; muchos incluso lo catalogaron como un traidor, recordando su cercanía con Álvaro Uribe y los episodios que el congresista del Pacto Histórico ha tenido en contra del expresidente.
Ante esto, Nieto respondió y salió a aclarar la situación. “Los bodegueros del rebaño siguen en su empeño de deformar lo que hago y digo”, comenzó diciendo en su cuenta de X.
El militante del partido de gobierno recordó que a lo largo de los años ha mantenido diferencias con Iván Cepeda y ha sido muy crítico de la supuesta relación de este con las Farc y de la persecución que, según él, ha ejercido contra Uribe.
De hecho, mencionó que esto ha quedado plasmado en columnas y mensajes de todo tipo. Además, aseguró que en las anteriores elecciones hizo todo lo posible para que no ganara. “Mis posiciones no podrán borrarlas los fanáticos. Son muchos años de batallas y hechos y están ahí”, señaló.
“Ahora, para explicar con detalle lo que han querido distorsionar: en el proceso legislativo, los impedimentos tienen una función constitucional y legal. Buscan garantizar que los congresistas se aparten de discutir y decidir proyectos de ley cuando haya conflictos de interés”, agregó.
En ese sentido, explicó que los impedimentos no se pueden utilizar como mecanismos para evitar que los adversarios políticos debatan o voten, ni para silenciarlos.
Utilizarlos en ese sentido, dijo Nieto, sería antidemocrático e iría en contra de la naturaleza misma del Congreso. “Por eso, cada impedimento debe evaluarse con rigor jurídico, a partir de las circunstancias concretas de cada parlamentario y cada ley que vaya a discutirse”, escribió.
“Los impedimentos no pueden usarse para que Cepeda, o cualquier otro congresista, no opine o vote. Quedó visto que la extrema derecha no quiere que lo haga y, del lado de la extrema izquierda, hay muchos que quisieran que sus contradictores no lo hiciéramos. Pero eso es precisamente lo opuesto a lo que busca la democracia y a la razón de existir del Congreso”, agregó.
El senador sostuvo que el argumento de que Iván Cepeda estaba impedido por participar en diálogos anteriores es, desde su visión, un pésimo antecedente.
“Es una soberana tontería que impediría que precisamente quienes tienen alguna experiencia o conocimiento de una materia puedan participar en la redacción y votación de esos proyectos”, expresó.
El congresista sostuvo que, en una democracia, siempre debe actuarse respetando a las minorías y los derechos que tienen. Además, insistió en que, cuando se es mayoría, se debe actuar teniendo presente cómo le gustaría a uno ser tratado.
“Una reflexión final: los bodegueros y fanáticos de extrema derecha se comportan como los de la extrema izquierda que tanto dicen combatir. A veces peor”, concluyó.