Hace algunas horas se oficializó el inicio del Gobierno de Abelardo De La Espriella, luego de que se llevara a cabo el acto de posesión y el mandatario empezara a impartir una serie de decisiones y órdenes. Una de las primeras que adelantó el mismo 7 de agosto fue el traslado inmediato de varios presos, quienes presuntamente seguían accediendo a beneficios.
El mandatario ordenó el traslado de un grupo de capos que habrían sido los consentidos del Gobierno Petro, tras haber sido excarcelados para asistir a un evento en la Alpujarra en Medellín, el cual se conoció como el tarimazo. Además de ello, los capos también se encontraban en una negociación activa en medio de la fracasada política de la Paz Total.
Con la medida se dispuso el traslado de Douglas, Carlos Pesebre, Lindolfo, Tom, Fritanga y cerca de una decena de cabecillas más que permanecían recluidos en la cárcel de Itagüí bajo condiciones privilegiadas.
Este 8 de agosto, se conoció un primer pronunciamiento del Gobierno tras tomar esta decisión. Se dio en boca del nuevo ministro del Interior, Rodrigo Lara, quien a través de un extenso trino, se refirió a la férrea decisión.
Aseguró que en este nuevo Gobierno, los “grandes delincuentes y narcotraficantes en armas dejarán de gozar de la impunidad de facto que les ha brindado la engañosa ‘paz total’”.
Indicó además que la nueva administración ha sido enfática en señalarles a estas organizaciones plazos estrictos para su sometimiento a la justicia.
Agregó que “las cárceles dejarán de ser cuarteles generales del crimen para convertirse en lugares seguros de reclusión”, lo que anticipa una fuerte reforma al sistema carcelario, tal y como lo anticipó en la campaña.
Concluyó su pronunciamiento asegurando que el traslado de estos criminales, en particular los del ‘tarimazo’, es una primera señal. Además, felicitó al ministro de Justicia, Iván Cancino. “Impecable operación”.