El candidato presidencial Abelardo de la Espriella participó en Trabajo sí hay, se busca presidente, un nuevo formato de SEMANA en el que los aspirantes a la Casa de Nariño se someten a una entrevista de trabajo y a algunas pruebas psicológicas que permiten entender mucho mejor cómo piensan, qué harían en caso de ser elegidos y las soluciones que plantean a las necesidades que tiene Colombia.
En medio de una discusión, el abogado fue lanzando sus posturas y desmenuzando las estrategias que pondría en marcha si gana las elecciones presidenciales; al mismo tiempo, era analizado por la psicóloga laboral Mónica López, directora de Ser en acción, quien buscaba determinar si el perfil del candidato cumplía con los requisitos del puesto que está por dejar Gustavo Petro.
Primera entrevista laboral en su vida
De la Espriella confesó que nunca en su vida se había sometido a una entrevista laboral y que esta sería su primera vez en un escenario como estos.
“Es mi primera entrevista de trabajo, yo nunca aspiré a ningún trabajo, siempre he sido emprendedor, independiente y echado pa’ delante”, dijo el candidato para romper el hielo.
A renglón seguido, el candidato respondió sobre por qué quiere ser presidente de Colombia y en qué se diferencia de los demás aspirantes a llegar al cargo de elección popular más importante del país.
“Todos lo van a hacer con cálculo político porque quieren quedar bien con los financiadores; porque quieren quedar bien con los políticos de siempre que los apoyaron o porque están aspirando a ser secretario general de la ONU, de la OEA o Premio Nobel de la Paz o cualquier vaina de esas”, dijo el candidato, señalando que él no pertenece a ese grupo.
No gobernará con “los de siempre”
De la Espriella es enfático en marcar diferencia con los partidos políticos tradicionales y aseguró que no permitirá en su equipo personas que no compartan los “valores fundacionales” que él ha promovido a lo largo de su campaña.
“Los de siempre nos trajeron a donde estamos. No hace falta que te recuerde que el actual presidente fue concejal, diplomático, representante a la Cámara, senador y alcalde de Bogotá. ¿Ha hecho un buen gobierno con toda la experiencia que tenía?”, señaló.
“Uno debe gobernar para todos los espectros, pero no gobernar desde todos los espectros. Ese cuento de que tú puedes gobernar entre gente que piensa diferente, eso es ‘chimbo’”, agregó en medio de la entrevista de trabajo.
“El presidente es un conductor de la nación y hay una línea de principios y valores fundamentales; el que no comparta esa línea no puede hacer parte de mi gobierno, yo soy un tipo coherente y consecuente. (…) Tienes que tener clara cuál es la visión de país y hacia dónde quieres llevar la nación, como presidente y como jefe de gobierno”; enfatizó De la Espriella.
¿Qué emociones le generan a Abelardo de la Espriella los escándalos del Gobierno Petro?
Otra de las pruebas a las que se sometió el candidato tuvo que ver con reaccionar a varios de los escándalos que se han dado en el Gobierno, bajo el mandato de Gustavo Petro.
Allí se le preguntó sobre Juliana Guerrero, a quien señalan de falsificar títulos para obtener cargos públicos y de mover los hilos en el círculo interno del mandatario.
También se buscó saber cuál era su reacción sobre el escándalo de corrupción en la UNGRD y a algunas de las salidas en falso de Petro en sus polémicos consejos de ministros.
“En qué me metí, si vale la pena todo este problema por esta niña”, fue la apreciación del abogado a la hora de ‘ponerse en los zapatos’ de Petro.
“Iván Mordísco, objetivo militar”
El Tigre, como se identifica el propio candidato, aseguró que en los primeros 90 días de su eventual gobierno se dedicará a “cazar” a diferentes cabecillas a través de operaciones militares y cooperación internacional.
“Aprovecho los micrófonos de ustedes para declarar objetivo militar a Mordisco; por eso hay que caerle con mano de hierro a todos esos bandidos, al bandido de Calarcá, a Mordisco y a las demás hierbas del pantano.
De la Esprilla es claro en señalar que el Estado tiene mucha más fuerza que cualquier grupo ilegal y que, si hay decisión, los resultados contra la delincuencia no tardarían en llegar.
“Cuando el Estado se decide, con cooperación internacional, salen corriendo como unas ratas cobardes. (…) en 90 días voy a cazar, voy a dar de baja, voy a capturar a 10 cabecillas importantes del narcoterrorismo, de la extorsión y del crimen organizado”, dijo el candidato.