Gran revuelo generó la posibilidad de que el representante y senador electo Wadith Manzur pueda posesionarse en ese cargo el próximo 20 de julio, pues actualmente se encuentra detenido por el escándalo de la UNGRD.

Un derecho de petición del abogado Francisco Javier Araujo, en el que argumenta que Manzur no ha sido condenado, generó que la Corte Suprema de Justicia le pasara la pelota al Senado sobre la posibilidad de que se posesione. Desde la defensa de Manzur aclararon que se trató de una iniciativa ciudadana y que ni el congresista ni su abogado han adelantado esa gestión.

El recurso generó todo un debate sobre lo que podría pasar. SEMANA conoció que la situación ya se está discutiendo internamente en el Senado y se exploran los caminos que podrían tomar, pues este caso tiene pocos precedentes en el país.

Wadith Manzur fue capturado por el escándalo de la UNGRD. Foto: Suministro

En el Senado se encuentran en un análisis jurídico, como lo confirmó el secretario del Senado, Diego González. “Hemos recibido el traslado de la Corte Suprema de Justicia (…) Debemos señalar que se hará un análisis profundo de la normatividad legal y constitucional para dar una respuesta de fondo”, afirmó González.

Sin embargo, más allá de eso, en los pasillos del Capitolio Nacional no tienen claro si tienen la jurisdicción para determinar si Manzur se puede o no posesionar, por lo que en últimas dependerá de la situación jurídica de Manzur al momento de la posesión.

Precisamente, un factor clave en la respuesta que le darán al abogado es que el senador electo aún no se encuentra condenado por el escándalo de la UNGRD a pesar de la medida de aseguramiento en su contra, por lo que aún no ha sido juzgado y mantendría sus derechos políticos.

La ‘jugadita’ para posesionar a Wadith Manzur en el Senado pese a su detención por caso UNGRD

Uno de los pocos antecedentes que hay en el país es el de Aida Merlano, que fue condenada por delitos electorales. En 2018, Merlano no pudo posesionarse y su curul la tomó posteriormente Soledad Tamayo. Sin embargo, cuando Merlano fue hallada culpable, se declaró la silla vacía al Partido Conservador.

Cabe aclarar que la sanción de la silla vacía no es en contra del congresista, sino que se toma en contra de la colectividad, que, tanto en el caso de Merlano como de Manzur, ha sido del Partido Conservador.

En la novela de Manzur no se podría declarar la silla vacía, pues no ha sido condenado aún. Si Manzur quedara libre antes del 20 de julio, no tendría problema en posesionarse, pero eso por ahora parece improbable. En cambio, si llega a ser condenado, el partido perdería la curul.

El tema ha generado un amplio debate al interior del Senado, pues habría un limbo jurídico que se está resolviendo.

Uno de los pocos antecedentes es el de Aida Merlano que no se pudo posesionar y luego fue condenada. Foto: Colprensa

El Senado contempla que, más allá de sus competencias, quien debe definir si un senador puede ejercer sus funciones o no por asuntos judiciales dependerá precisamente de lo que determine la Corte Suprema en su caso, por lo que todo apunta a que, si se mantiene su situación de recluido, no podrá llegar a posesionarse en el Congreso.

Un tema clave que también se debe tener en cuenta es que una de las causales de pérdida de investidura, según la Ley Quinta que rige el Congreso, es que un congresista no se presente el día de la posesión, aunque puede llegar a argumentar una excusa de fuerza mayor.

Por ahora, el asunto sigue siendo ambiguo y en el Senado continúan analizando jurídicamente la respuesta que entregarán a la Corte y al peticionario.