El senador electo Wadith Manzur, del partido Conservador, respondió a las versiones que, según dijo, han circulado en algunos medios sobre su situación judicial y negó de manera categórica que esté buscando un acuerdo de colaboración con la justicia a cambio de entregar información.
A través de un comunicado, Manzur aseguró que no ha negociado ni negociará beneficios judiciales a cambio de declaraciones y sostuvo que no tiene información que “ventilar”, pues, según afirmó, no cometió ningún delito.
“No estoy en ningún proceso de colaboración con la justicia. No he negociado ni negociaré beneficios a cambio de declaraciones”, señaló Manzur, quien agregó que su “presunción de inocencia sigue intacta” y que llegará “hasta la última instancia de este proceso” para demostrar su inocencia.
Pero uno de los principales énfasis del pronunciamiento estuvo en precisar de qué se le acusa y, especialmente, de qué no se le acusa. Manzur sostuvo que nadie lo ha señalado de haber recibido dinero, de participar en un robo o de estar relacionado con una obra inconclusa. Incluso aseguró que en su caso no existe un contrato.
El senador electo fue enfático al intentar separar su situación del escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, y específicamente de la polémica por la compra de carrotanques para La Guajira.
“Mi caso nada tiene que ver con la compra de los carrotanques de La Guajira”, afirmó, al cuestionar lo que calificó como intentos de algunos actores por relacionarlo con ese episodio.
Según su propia explicación, la acusación en su contra se concentra en una actuación distinta: haber gestionado un proyecto para su departamento. Manzur defendió esa actuación y aseguró que se trata de una actividad legal que hace parte de las funciones de un congresista.
“La acusación gira en torno a una sola cosa: haber gestionado un proyecto para mi departamento. Eso no solo es legal, es parte esencial del trabajo de un congresista: gestionar soluciones para su región”, sostuvo.
El pronunciamiento también incluyó un cuestionamiento al manejo que, según Manzur, se le ha dado públicamente al escándalo de la UNGRD. Manzur aseguró que quiere que se conozca la verdad y pidió que las investigaciones se concentren en establecer el destino de los recursos contratados por la entidad.
En ese sentido, afirmó que existen “verdaderos responsables” por el denominado robo de la UNGRD y cuestionó que algunos actores estarían intentando desviar la atención. Manzur puso la cifra de $1,6 billones como el monto que, según él, debería ser objeto de especial atención por parte de la justicia.
Finalmente, se refirió a su traslado y aseguró que esta decisión obedece a determinaciones del presidente de la República y a la política penitenciaria del Gobierno, y no a su comportamiento ni a supuestos privilegios dentro de los lugares de reclusión.
“Seguiré dando la cara, con respeto por la justicia y con la tranquilidad de quien no tiene nada que ocultar”, concluyó Manzur.