La salud en Colombia vive sus días más oscuros debido a un deterioro sostenido del sistema impulsado principalmente por el Gobierno, en cabeza de Gustavo Petro. Son varias las decisiones que han generado una crisis financiera, administrativa y política que hoy tiene a miles de pacientes en vilo, sin medicamentos, citas ni procedimientos, y con un futuro incierto en materia de atención.
El deterioro impulsó la intervención por parte de las autoridades de varias EPS que, tras su inviabilidad financiera, ahora son administradas por interventores. Recientemente, el Gobierno anunció que prorrogaría una de las intervenciones por vencer.
Se trata de la intervención a Emssanar EPS, que sería prorrogada por un año más, lo que le permitirá seguir bajo la administración de la Supersalud hasta el próximo 31 de mayo de 2027.
Esta medida fue tomada tras la expedición de la Resolución Ejecutiva 203 de 2026, luego de evaluar varias condiciones que motivaron la intervención y al considerar que es necesario mantener el control administrativo sobre la EPS.
En el documento también se señala que dicha intervención busca garantizar la adecuada prestación de servicios de salud a los usuarios, así como proteger los recursos destinados al sistema de seguridad social en salud.
Precisan también que el Estado, tras la decisión, tiene la responsabilidad de vigilar y controlar las entidades que administran estos recursos, con el fin de evitar riesgos que impacten fuertemente a los afiliados de esa EPS.
Además de seguir siendo administrada por la Supersalud mientras se llevan a cabo los procesos de seguimiento y evaluación, la EPS también deberá cumplir con la función de mantener el reporte de información a través de los mecanismos de control establecidos por la autoridad sanitaria.
Adicional a ello, dejó abierta la posibilidad de que la intervención sea levantada antes de finalizar el periodo autorizado.