En medio de la discusión nacional sobre la crisis del sistema de salud, miles de personas en condición de discapacidad estarían enfrentando dificultades por demoras en la entrega de prótesis, órtesis, sillas de ruedas y otras ayudas técnicas esenciales para su movilidad e independencia.

Prótesis deportivas amplían opciones de rehabilitación y actividad física en Colombia

Según cifras del Dane, en Colombia habría aproximadamente 2,65 millones de personas en condición de discapacidad, equivalentes al 5,5 % de la población nacional, y cerca del 48 % presentaría afectaciones relacionadas con movilidad. Sin embargo, el sector advierte que estas cifras podrían ser mayores debido a la falta de un censo actualizado y a las barreras de acceso al registro oficial.

En este contexto, Ottobock, compañía especializada en tecnología protésica y rehabilitación avanzada, informó que cerca de 9.000 pacientes del sistema de salud habrían resultado afectados durante el último año por retrasos en la entrega de dispositivos médicos y ayudas de movilidad. La empresa señaló que las zonas con mayor afectación serían Bogotá, Cundinamarca, Santander, Norte de Santander, Cali y el Eje Cafetero.

De acuerdo con la compañía, las consecuencias van más allá de un trámite administrativo, debido a que la falta de entrega oportuna puede limitar la movilidad, aumentar la dependencia de terceros y afectar procesos de rehabilitación, así como la salud física y emocional de los pacientes.

Además, las demoras también impactarían a cuidadores y familias, quienes asumirían mayores cargas físicas, económicas y emocionales. En muchos casos, familiares como madres o esposas tendrían que abandonar sus empleos o modificar sus rutinas para asumir tareas de cuidado de forma permanente.

Ottobock advirtió que la situación es especialmente crítica en pacientes amputados, estimados entre 150.000 y 250.000 en el país. Según la empresa, cuando una prótesis no se entrega a tiempo pueden producirse cambios físicos en el muñón, lo que obliga a rehacer componentes personalizados y genera sobrecostos para el sistema.

También alertó sobre casos en los que las EPS cambian de proveedor cuando el dispositivo ya ha sido fabricado. Debido a que estas ayudas son hechas a la medida y de uso único, no pueden reutilizarse y terminan siendo destruidas, mientras el paciente debe reiniciar el proceso.

Ottobock reporta actualmente 413 procesos ya fabricados pendientes de entrega por falta de pago de cartera, equivalentes a más de $5.080 millones, además de 417 procesos en fabricación. La deuda total del sistema de salud con la compañía ascendería a cerca de $28.000 millones, de los cuales alrededor de $20.000 millones corresponderían a cartera de Nueva EPS.

Nueva EPS. Foto: Nueva EPS - API

“Las personas en condición de discapacidad están enfrentando una crisis silenciosa que hoy no tiene la visibilidad que merece. Para un paciente amputado o con movilidad reducida, una prótesis o una silla de ruedas representa la posibilidad de caminar, trabajar, estudiar y vivir con independencia. Cuando estos dispositivos no se entregan a tiempo, las personas quedan atrapadas en procesos interminables que afectan su rehabilitación, su salud física y emocional y su calidad de vida. Es urgente que el sistema priorice esta problemática y garantice una atención oportuna para una población altamente vulnerable”, afirmó la compañía.

Frente a este panorama, Ottobock hizo un llamado al Gobierno Nacional, al Ministerio de Salud, a la Superintendencia Nacional de Salud y a las EPS para establecer acuerdos de pago sostenibles y reestructurar los procesos de atención.