Una red de pacientes con diabetes decidió concentrar sus esfuerzos en una necesidad menos visible, pero urgente: garantizar que quienes dependen de la insulina puedan continuar sus tratamientos.
Una red de pacientes que convirtió la solidaridad en medicamentos
La emergencia provocada por el terremoto no solo dejó viviendas destruidas y personas heridas.
También alteró el acceso a servicios de salud y medicamentos en varias de las zonas afectadas.
En ese contexto surgió una iniciativa de pacientes con diabetes que comenzó en Bogotá y se extendió a ciudades como Barranquilla, Medellín y Bucaramanga, con el propósito de recolectar insulina y otros elementos para las personas damnificadas que requieren estos tratamientos.
En Bucaramanga, una de las principales responsables de la campaña es Marly Reyes Bayona, paciente con diabetes y vocera de una fundación dedicada a pacientes con diabetes y trasplantes.
La iniciativa nació después de identificar las dificultades que estaban enfrentando algunos pacientes afectados por el sismo para acceder a medicamentos esenciales.
Marly Reyes explicó que para algunas personas la interrupción de la insulina puede convertirse rápidamente en una emergencia médica.
“La insulina es un medicamento súper esencial para nosotros los que tenemos diabetes”, afirmó la vocera en diálogo con Caracol Radio.
Así va la campaña solidaria
La campaña ha conseguido movilizar a la propia comunidad de pacientes.
De acuerdo con la información entregada por Reyes a Caracol Radio, hasta el 20 de agosto se habían reunido más de 1.000 lapiceros de insulina para ser distribuidos entre las zonas que están recibiendo las ayudas.
Desde Bucaramanga se realizaron dos envíos hacia Pereira. El primero superó los 200 lapiceros y posteriormente se hizo otro envío con 93 unidades, además de insulina en otras presentaciones.
Las ayudas también han sido coordinadas para llegar a Cali y Quibdó, de acuerdo con la disponibilidad y las necesidades identificadas en cada lugar.
La campaña no está enfocada únicamente en la insulina. Los organizadores también reciben jeringas, agujas para lapiceros, lancetas y tirillas para medir la glucosa, así como medicamentos orales utilizados por pacientes con diabetes tipo 2.
Uno de los mayores desafíos de la campaña está precisamente en la naturaleza del medicamento que están recolectando.
La insulina requiere condiciones adecuadas de conservación, por lo que no basta con reunir las donaciones y enviarlas por cualquier medio.
Por esa razón, la red estableció contactos previamente identificados en Pereira, Cali y Quibdó.
Estas personas reciben los medicamentos, garantizan su refrigeración y posteriormente coordinan la entrega a los pacientes que los necesitan.
Los organizadores recomiendan que la insulina donada esté nueva, en buen estado, con una fecha de vencimiento superior a seis meses y que se pueda garantizar la cadena de frío durante el traslado.
Para los organizadores, además, el desafío consiste en que la ayuda no se quede únicamente en las grandes ciudades.
La intención es que los medicamentos puedan llegar también a municipios y comunidades más apartadas, donde las dificultades de transporte y acceso a los servicios pueden hacer todavía más complejo conseguir un tratamiento.
La campaña mantiene un punto de contacto en Bucaramanga para coordinar las donaciones.
Las personas interesadas deben comunicarse previamente con Marly Reyes a través del número de WhatsApp 316 868 7234.
También se ha informado como punto de recepción la calle 37 #24-72, Torre Central, barrio Bolívar, en Bucaramanga.
La recomendación de los organizadores es no enviar medicamentos sin coordinación previa, especialmente cuando se trata de insulina, debido a las condiciones que requiere para su conservación.