La producción de medicamentos que incluyen cannabis ha cogido gran impulso en los últimos años, debido a la flexibilización normativa que han ejecutado algunos países. Colombia, por supuesto, no es la excepción.

En el territorio nacional, el cannabis medicinal se legalizó en 2016 y desde entonces cientos de pacientes se han beneficiado de las nuevas alternativas clínicas disponibles.

Al respecto, Carolina Wiesner, la directora del Instituto Nacional de Cancerología (INC), aseguró que en esa entidad están estudiando la posibilidad de producir medicamentos cannábicos.

Según explicó, durante una intervención en un evento virtual de la Universidad Nacional, la pandemia de covid-19 mostró que la soberanía sanitaria de los países es clave para garantizar el bienestar de sus ciudadanos, por lo cual toma relevancia la posibilidad de fortalecer la producción local.

Por ello, indicó que la producción de fármacos a partir de la marihuana son una alternativa viable, que debe tomarse en cuenta.

“Estamos trabajando para poder producir fórmulas magistrales de cannabis y hacer los ensayos clínicos correspondientes para demostrar su eficacia y su efectividad comparándolo con otros productos, particularmente con los de control del dolor que hoy están disponibles en el mercado”, explicó Wiesner.

Señaló que se trata de un “proyecto institucional pequeño” en comparación a lo que se produce en el mercado farmacéutico mundial, pero advirtió que es clave que desde la institucionalidad se construyan las capacidades de generar competencias en talento humano y de reducir los gastos para el Estado.

Según indicó, es clave que el Estado colombiano se tome en serio este tipo de proyectos que pueden beneficiar a los pacientes oncológicos, pues las proyecciones disponibles muestran que la cantidad de personas diagnosticadas con cáncer podría subir hasta un 30 % para el año 2030.

Producción de radiofármacos

La doctora Wiesner también indicó que en la actualidad están impulsando varios proyectos encaminados a garantizar la soberanía sanitaria en Colombia y la adecuada atención de los pacientes con cáncer a nivel nacional. Además, dijo que están produciendo algunos radiofármacos específicos para diagnosticar e incluso tratar algunos tipos de cáncer.

“Nos dimos cuenta de que no solo generamos valor público, sino además ingresos para una institución que lo necesita dentro de la dinámica del mercado. Entonces, comenzamos a hacer nuevas inversiones para tener otro tipo de isotopos, como el PSMA par el cáncer de próstata que es la primera causa de incidencia en hombres. También radioisotopos diagnósticos y terapéuticos para cáncer de cerebro”, indicó Wiesner.

Según señaló, en la actualidad esta producción de radiofármacos no solo está abasteciendo a los pacientes del INC, sino que también permite mejorar el diagnóstico y los tratamientos de personas en otras ciudades.

De hecho, en la actualidad el INC les provee isotopos a aliados como la Fundación Cardioinfantil, el Hospital Universitario Valle del Lili en Cali y la Clínica de Las Américas en Medellín.

Vale decir que justo en las últimas semanas el país está enfrentando dificultades en el acceso a radiofármacos para combatir el cáncer. Esta situación también está afectando al INC.

Recientemente, SEMANA reveló que en 13 ciudades ya se acabaron estos medicamentos, lo cual se traduce en que el 85 % de las unidades de medicina nuclear del país están reportando distintos tipos de afectaciones.

“Nos preocupa mucho que el lunes (21 de noviembre) la jefe de medicina nuclear de medicina nuclear del Instituto Nacional de Cancerología, un lugar superimportante por ser garantes de la atención de muchos pacientes de Bogotá y fuera de Bogotá, no tiene material para trabajar. Ya entró en paro. Imagine lo grave si es el principal centro de atención de nuestro país en atención a cáncer”, aseguró Emperatriz Angarita, presidenta de la Asociación de Medicina Nuclear.