Un nuevo escándalo sacude al expresidente Gustavo Petro y a quienes hicieron parte de su gobierno: El Pacto de Valledupar. Se trataría de un complot con el que se buscaba que exjefes paramilitares declararan en contra de Abelardo De La Espriella, Álvaro Uribe y Germán Vargas Lleras.
La orden habría venido directamente de la Casa de Nariño, más precisamente del presidente Petro, quien le habría pedido a Armando Benedetti, ministro del Interior, y a Angie Rodríguez, directora del Dapre, conseguir estas declaraciones.
Rodríguez habló en SEMANA acerca de este tema y reveló, entre otras cosas, lo que le contestó el entonces jefe de Estado cuando ella le confirmó que los exparamilitares no dirían nada en contra de los tres políticos mencionados.
De acuerdo con su testimonio, el objetivo era uno solo: influir en las elecciones presidenciales y lograr que Iván Cepeda se fortaleciera y ganara. “Quería que se siguiera el gobierno progresista”, dijo.
“Obviamente, al desprestigiar a sus adversarios, iba a tener una narrativa y elementos para que la gente no votara por ellos”, agregó.
Desde un principio, según dijo, ella pensó que ese no debería ser el enfoque de la reunión que iba a tener con los exjefes. “Me uno a ellos en el sentido de que la prioridad debían ser las víctimas, saber qué había pasado con los muertos y los desaparecidos”, explicó.
Rodríguez aseguró que los exparamilitares le dijeron que no iban a declarar en contra de De La Espriella, Uribe y Vargas Lleras. “Ellos no aceptaron eso. Incluso, me decían en privado que no se iban a prestar para eso”, relató.
Tras esto, la exdirectora del Dapre habló con Petro y le confirmó que no se iba a hacer lo que él había pedido. “Fui muy ingenua y le digo: ‘No se va a hacer lo que usted dijo, pero le tengo algo mejor para enfocarnos en las víctimas, vamos a recorrer el país, ellos van a pedir perdón, vamos a buscar los cuerpos’”, contó.
“Él (Petro) se molestó demasiado conmigo, me gritó por teléfono, me dijo que no me había mandado para eso y que me devolviera para Bogotá”, añadió.
Ante esto, de acuerdo con Rodríguez, ella le respondió que no iría a la capital del país, sino que seguiría adelante por el compromiso que sentía en ese momento con las víctimas y con las heridas que estaban abiertas.
“Estaba muy molesto y ese día me llamó varias veces, me decía: ‘Devuélvase, devuélvase, usted no tiene que estar allá o es que ya se unió a los paramilitares’. Ahí comenzó a descalificarme como si yo tuviera vínculos con ellos”, manifestó.
En un momento, según contó, el entonces presidente Petro le advirtió que si no se devolvía para Bogotá, la sacaría del cargo. Ante esto, ella se mantuvo en su posición.
“Yo le dije: ‘Presidente, usted está en todo el derecho de sacarme del cargo, pero no me voy a devolver. Él me dice que me pone un avión privado de la Policía para que me devuelva porque había consejo de ministros y no podía dejar eso tirado”, comentó.
Petro continuó y supuestamente comenzó a cambiar la narrativa para acomodarla a su favor, por lo que en un momento le dijo a la mujer que los exparamilitares la iban a usar y la comenzó a culpar.
Pese a todo esto, Rodríguez se mantuvo firme y no le hizo caso al entonces jefe de Estado de devolverse a la capital del país.