Sigue siendo muy compleja la situación que se vive en Villa de Leyva, Boyacá, por cuenta de un fuerte incendio que se registra en el cerro de San Marcos y que poco a poco se ha ido esparciendo.
Gracias al esfuerzo de los organismos de emergencia y de la Fuerza Pública, se ha logrado controlar el fuego hasta en un 50 %, pero todavía falta mucho más.
SEMANA llegó hasta el municipio y habló con un miembro del Cuerpo de Bomberos de Chiquinquirá, que se ha sumado a esta labor. “Está algo complicado, pero esperamos que no tengamos mucho viento para poder trabajar”, dijo.
El rescatista explicó que las condiciones del terreno no son las mejores: hay muchas piedras y las pendientes son pronunciadas, lo que dificulta las labores.
“Nosotros llevamos aquí aproximadamente dos días, pero comenzamos a trabajar tipo 5 o 6 de la mañana hasta las 6 o 7 de la noche. (…) Cada cuerpo de bomberos tiene un punto diferente”, señaló.
A todo esto se suman las condiciones del clima, ya que a lo largo del día hay mucho viento, lo cual hace que las llamas se sigan esparciendo y complica apagarlas.
“Se nos comienzan a reactivar los puntos, la temperatura no ayuda, se nos empieza a salir de control. En este momento tenemos buena coordinación, estamos haciendo lo posible para controlar el incendio”, expresó.
Samuel Martínez, integrante de la Cruz Roja Colombiana, también habló con SEMANA sobre la grave situación que se vive en esta zona del departamento de Boyacá.
“Nosotros estamos haciendo sobre todo acciones en salud, entonces estamos priorizando el bienestar de nosotros, los bomberos, la Defensa Civil y de la comunidad”, precisó.
En ese sentido, resaltó la importancia de estar precavidos del humo que sale, ya que puede afectar la salud, y las ráfagas de viento pueden ocasionar que ingresen organismos extraños al cuerpo.
Martínez hizo un llamado a los habitantes y turistas para que acaten las recomendaciones que se han dado y colaboren en medio de la emergencia.
“Hay quema de muchísimas zonas verdes. Había un paisaje, pero ahora uno va y ya es simplemente ver negro y café, nada más. Las llamas son demasiado intensas”, agregó.
Por el momento, los organismos de emergencia y las autoridades trabajan a toda máquina, incluso con la ayuda de cuatro helicópteros, para poder apagar por completo el fuego, que ya ha consumido varias hectáreas y ha puesto en peligro la vida de los animales y las personas.