Miguel Gómez Martínez, ministro de Hacienda, habló en El Debate de SEMANA acerca de diversos temas que ha tenido que atender a lo largo de este primer mes en el Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella.
Entre otras cosas, el funcionario se refirió a la relación que el Ejecutivo tendrá con el Congreso, ya que esto será importante para las iniciativas que se quieren sacar adelante, sobre todo en materia fiscal.
“Yo soy optimista, veo a la gente consciente de que esto no puede seguir así y también veo como una sensación de que tenemos que hacer algo de fondo, porque es que los colombianos somos buenos en patear el balón hacia delante, no para solucionar los problemas, sino para que los solucione alguien”, manifestó.
El jefe de la cartera dejó en claro que esto no solo ocurrió en el gobierno Petro, sino que en otras administraciones ha pasado lo mismo. De hecho, recordó que hasta el momento no se ha hecho la reforma tributaria que necesita el país.
Por lo mismo, apuntó que en Colombia somos muy buenos solucionando un problema creando otro. “Yo veo en el Congreso como una sensación de que estamos llegando al límite; lo percibo”, dijo.
Gómez Martínez aseveró que toda la relación con el legislativo se hará por encima de la mesa, ya que esta ha sido una de las instrucciones más claras que les ha dado el presidente.
“Yo no voy a hacer como el ministro Bonilla, yo no voy a terminar preso como él. Las relaciones entre el Congreso y el Ejecutivo son permanentes y son inevitables, pero todo por encima de la mesa”, expresó.
El ministro aprovechó para enviarle una advertencia a los congresistas, teniendo en cuenta todo lo que ocurrió durante la administración pasada: “Ellos tienen que entender que no pueden seguir jugando como lo hacían con Petro a chantajear y extorsionar al gobierno”.
“Eso no está bien, eso es ilegal y ellos tienen que entender eso; es que hay varios parlamentarios que están presos por hacer eso. En el Congreso, la mayoría de la gente es consciente y opera dentro de la ley, lo que pasa es que hay quienes no han entendido que las cosas están cambiando”, agregó.
El funcionario reiteró que el Gobierno De La Espriella es totalmente distinto al que se vio en los últimos cuatro años y esto lo tienen que entender los senadores y representantes.
Incluso, reveló que a sus funcionarios siempre les recalca que están obligados a cumplir lo que la moral les indica y lo que la ley les permite, con el objetivo de actuar con la mayor transparencia posible.
“En el gobierno anterior no había ni moral ni ley, tenían decisiones que eran inmorales y se brincaron la ley todas las veces que quisieron y no pasó nada. (… ) Hay que ser claros en decir que el juego cambia, es otro y que todo el mundo tiene que entrar en la posición de solucionar los problemas y no convivir con ellos”, complementó.