Colombia dio un paso vital para la conservación del Caribe chocoano y el Darién con la ampliación del Santuario de Fauna y Flora Acandí, Playón, Playona, San Francisco y Cabo Tiburón. Se trata de un área protegida estratégica para la preservación de tortugas marinas, arrecifes coralinos, manglares y otros ecosistemas fundamentales ubicados cerca a la frontera entre Colombia y Panamá.
La ampliación incorpora casi 63 mil nuevas hectáreas y permite que el Santuario abarque ahora más de 89 mil hectáreas, desde Cabo Tiburón, en la frontera con Panamá, hasta el corregimiento de San Francisco, al sur del golfo del Darién.
El proceso atiende un clamor histórico de las mismas comunidades de la zona y por eso fue construido conjuntamente entre Parques Nacionales Naturales de Colombia, los consejos comunitarios Cocomanorte, Cocomaseco y Cocomasur, con apoyo de WWF Colombia, consolidando un modelo de conservación articulado con la gente de Acandí.
“Esta ampliación es más que un área enorme en el mapa. Es un instrumento concreto de protección de ecosistemas marino-costeros estratégicos en la frontera con Panamá y demuestra que es posible pactar modelos de conservación con las personas que cuidan y con quienes promueven oportunidades para el ecoturismo en Acandí”, aseguró el director de Parques Nacionales Naturales de Colombia, Luisz Olmedo Martínez.
El Santuario fue declarado en 2013 para proteger las playas y fondos marinos utilizados por la tortuga Caná y la tortuga Carey durante su ciclo de anidación. Su ampliación fortalece la conservación de ecosistemas de coral, pastos marinos, islotes, manglares y litorales rocosos, esenciales para numerosas especies de fauna y flora del Caribe colombiano.
Además, aumenta la protección de especies amenazadas, fortalece la conectividad ecológica en el Caribe, aporta a la seguridad alimentaria de las comunidades locales, favorece la captura de carbono y contribuye a la estabilización de las costas.
“Cuando su mano bajó la firma, la Tortuga Caná respiró más hondo en La Playona. Sintió que su playa no era orilla: era casa, ley y territorio blindado. Porque cuidar la Caná es cuidar el agua, el manglar y la palabra de los mayores”, expresó el representante legal de Cocomanorte, Emigdio Pertuz.
Por su parte, la representante legal de Cocomasur, Everyldis Córdoba, señaló que la ampliación fortalece el trabajo articulado entre comunidades y Parques Nacionales Naturales para proteger ecosistemas estratégicos del Darién y generar oportunidades para quienes habitan en la región.