Las plantas necesitan una serie de nutrientes para crecer, desarrollar raíces fuertes y producir nuevas hojas. En el caso de las especies que dan flores o frutos, estos elementos también son importantes para que puedan completar adecuadamente cada etapa de su desarrollo. Por eso, el abono puede convertirse en un aliado para mantenerlas en buenas condiciones.

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Entre los nutrientes esenciales se encuentran el nitrógeno, el fósforo y el potasio. Sin embargo, las cantidades requeridas pueden variar según la especie y sus necesidades. Además, algunos minerales pueden perderse con el riego, mientras que otros son absorbidos por la propia planta durante su crecimiento.

Ante esto, los abonos caseros se han convertido en una alternativa para quienes buscan aprovechar materiales que tienen en casa, sin necesidad de gastar grandes cantidades de dinero en productos especializados. Estos preparados pueden ser utilizados en huertas domésticas, jardines y cultivos de flores o plantas medicinales, siempre que se elaboren y apliquen de manera adecuada.

Además de aportar nutrientes, algunos de estos materiales pueden contribuir a mejorar las condiciones del suelo, favorecer la actividad de microorganismos y ayudar a conservar tanto la materia orgánica como la humedad.

Cascaras de huevo en abono para plantas. Foto: Getty Images

De acuerdo con Infocampo, existen diferentes residuos y elementos del hogar que pueden aprovecharse con este propósito. Uno de ellos son las cáscaras de papa, que pueden utilizarse para preparar una infusión. Sin embargo, no se recomienda colocarlas directamente sobre la tierra, ya que podrían atraer roedores.

Otra opción es el estiércol, conocido por su aporte de nitrógeno, mientras que el humus de lombriz es valorado por los beneficios que puede proporcionar al suelo y a las plantas. El té de banana, por su parte, se utiliza principalmente como fuente de potasio y puede ser empleado durante la etapa de floración.

Los recortes de pasto también pueden aprovecharse. Al mezclarlos con agua y dejarlos reposar se obtiene un líquido que, posteriormente, puede diluirse y aplicarse en la base de las plantas. Asimismo, los granos de café pueden incorporarse al compost o utilizarse en el suelo como una fuente de nitrógeno.

Cascaras de huevo usada como abono casero. Foto: Getty Images

Las cáscaras de huevo son otra alternativa. Una vez trituradas, pueden aportar nutrientes y también funcionar como una barrera física frente a algunos caracoles y orugas.

De esta manera, algunos residuos que normalmente terminan en la basura pueden tener un segundo uso en el cuidado de las plantas. No obstante, que un material sea natural no significa que pueda aplicarse sin medida: la cantidad, la preparación y las necesidades de cada especie son factores que deben tenerse en cuenta.