El Mundial entra en su recta final. Con el paso de los días, varias selecciones quedaron eliminadas y, hasta el momento, solo ocho equipos continúan en la lucha por alcanzar la gran final.

La magnitud del torneo ha llevado a miles de aficionados a viajar a las sedes de Estados Unidos, Canadá y México para vivir la experiencia en los estadios, mientras que otros han seguido cada partido desde sus hogares.

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Hoy existen diferentes formas de ver los encuentros. La televisión sigue siendo la opción más utilizada, aunque también es posible seguir los partidos desde celulares, tablets o computadores a través de plataformas de streaming que requieren una suscripción. Otra alternativa son los canales de señal abierta, aunque estos no siempre transmiten todos los compromisos.

Sin embargo, algunos aficionados optan por aplicaciones o páginas que prometen mostrar los partidos de forma gratuita. Aunque estas plataformas pueden parecer una solución práctica, los especialistas advierten que su uso implica importantes riesgos para la seguridad de los dispositivos y de la información personal.

Uno de los principales problemas es que muchas de estas aplicaciones, como Fútbol Libre o Roja Directa, no se encuentran disponibles en las tiendas oficiales de aplicaciones. En su lugar, suelen descargarse desde sitios web de terceros o mediante enlaces compartidos en redes sociales. Al instalar archivos de origen desconocido, los usuarios desactivan parte de las protecciones de seguridad de Android.

Los aficionados pueden seguir los partidos a través de la televisión abierta, los canales de cable o las plataformas de streaming. Foto: Getty Images

Según ESET, también es habitual que, al ingresar a estas plataformas, aparezcan ventanas emergentes o redirecciones a sitios fraudulentos que utilizan técnicas de ingeniería social. Entre las más comunes se encuentran falsas alertas de virus, supuestos premios o encuestas engañosas, cuyo objetivo es convencer a las personas de descargar programas maliciosos o entregar información confidencial.

A esto se suma que algunos reproductores de video falsos pueden instalar malware o extensiones capaces de acceder a datos personales, como contraseñas y cookies almacenadas en el navegador.

Al acceder a estos sitios es común encontrar ventanas emergentes, anuncios engañosos y redirecciones a páginas fraudulentas. Foto: Getty Images

Pero los riesgos no se limitan a la ciberseguridad. La mayoría de estas aplicaciones también opera de forma ilegal, ya que retransmite los partidos sin contar con la autorización de los propietarios de los derechos de transmisión. En otras palabras, utilizan señales protegidas sin disponer de las licencias otorgadas por las cadenas de televisión o las plataformas que pagaron por esos derechos.

Como consecuencia, estos servicios pueden dejar de funcionar en cualquier momento. Los titulares de los derechos de transmisión, las ligas deportivas y las autoridades suelen emprender acciones para bloquear estas plataformas y cerrar los servidores desde los que emiten los partidos, dejando a los usuarios sin acceso a las transmisiones de forma repentina.