Pese a que transcurrieron más de dos años desde que la firma Neuralink anunció de forma pública el primer implante de un dispositivo cerebral en seres humanos, las autoridades de los Estados Unidos aún no reportan avances comerciales sobre esta tecnología. De hecho, las agencias de control sanitario de ese país mantienen el proyecto en etapas de evaluación experimental.
El panorama industrial y científico registra dinámicas diferentes en el continente asiático. En la República Popular China, los organismos de regulación técnica aprobaron un dispositivo de interfaz cerebro-computadora desarrollado por la compañía Neuracle Medical Technology, cuya sede principal de operaciones se encuentra en la ciudad de Shanghái.
La investigación se ejecutó de forma conjunta con especialistas de la Universidad de Tsinghua, en Pekín. La herramienta recibió el nombre oficial de Neural Electronic Opportunity (NEO) y se presenta como la alternativa directa de la industria asiática frente a los desarrollos biomédicos impulsados por las empresas de Elon Musk en territorio norteamericano.
Diferencias técnicas frente al modelo estadounidense
Los voceros del equipo de investigadores de la Universidad de Tsinghua explicaron que la principal distinción radica en el nivel de intrusión biológica del sistema.
A diferencia del modelo de Neuralink, que penetra los tejidos nerviosos del paciente, el chip NEO se caracteriza por un método de implantación clasificado como mínimamente invasivo.
Los encargados del diseño médico señalaron que el microdispositivo se aloja de forma fija en el espacio comprendido entre el cráneo y la estructura cerebral. Los ocho sensores del sistema ejercen presión sobre la duramadre, que actúa como membrana protectora externa, logrando captar la actividad sin perforar los canales neuronales.
La ficha técnica provista por Neuracle Medical Technology detalla que los electrodos registran las corrientes del área motora para enviarlas de forma inalámbrica a un procesador externo.
Asimismo, el implante funciona mediante transferencia de energía por campo cercano, lo que suprime de forma definitiva el uso de baterías de litio internas.
Aplicación médica y regulación gubernamental
La corporación científica asiática puntualizó que la primera fase comercial del dispositivo se concentrará de forma exclusiva en la atención de personas con diagnósticos de parálisis o lesiones severas en la médula espinal.
El objetivo primordial de la interfaz es facilitar la traducción automatizada de las intenciones de movimiento del paciente.
Cuando el usuario imagina la acción de desplazar sus manos, el chip efectúa la lectura de las ondas cerebrales correspondientes para que un algoritmo informático las decodifique. Los reportes de los ensayos clínicos evidenciaron que los pacientes alcanzaron niveles de precisión superiores al 90 por ciento al manipular objetos externos.
Ante los cuestionamientos globales sobre el manejo de la información biológica, el gobierno chino inició la adopción de directrices éticas específicas. Los ministerios técnicos crearon comités de estandarización legal con el propósito de blindar la privacidad y evitar el uso inadecuado de los datos neuronales de los ciudadanos.