Los recientes sismos registrados en distintas partes del mundo han vuelto a poner sobre la mesa la preocupación por los fenómenos naturales de gran magnitud. Además de los daños que pueden causar en la infraestructura, estos eventos también representan un riesgo para la vida, como ocurrió en Colombia tras el fuerte terremoto del pasado 10 de agosto, que dejó personas atrapadas bajo los escombros.
En ese contexto, también han surgido preguntas sobre la posibilidad de que un tsunami afecte al país y sobre qué tan preparado está para enfrentar una emergencia de este tipo. Aunque actualmente no existe ninguna alerta por tsunami para Colombia, la Dirección General Marítima (Dimar) explicó cómo funciona el sistema de prevención y cuáles son las señales que la población debe reconocer.
¿Qué es un tsunami?
Un tsunami es una serie de olas generadas por una fuerte alteración de una masa de agua, generalmente causada por un sismo, un deslizamiento de tierra o una erupción volcánica. Estas olas pueden alcanzar la costa en pocos minutos y mantenerse durante varias horas.
Según la Dimar, Colombia tiene zonas con potencial de verse afectadas por este fenómeno tanto en el océano Pacífico como en el mar Caribe. Además, el país también puede recibir el impacto de tsunamis originados a grandes distancias. Sin embargo, es importante saber que no todos los sismos submarinos generan tsunamis.
El sistema que vigila las costas colombianas
Para responder ante este tipo de emergencias existe el Sistema Nacional de Detección y Alerta por Tsunami (SNDAT), conformado por cinco entidades, entre ellas el Servicio Geológico Colombiano (SGC), la Dimar, el Ideam y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Este sistema se encarga de detectar y evaluar eventos con potencial de generar un tsunami, emitir alertas para las costas del país y activar el protocolo nacional vigente desde 2016, con el fin de informar oportunamente a los ciudadanos mediante canales oficiales.
Las señales naturales que pueden salvar vidas
Aunque las alertas oficiales son una herramienta clave, la entidad recordó que la propia naturaleza también puede advertir la llegada de un tsunami. Identificar esas señales puede ser determinante para reaccionar a tiempo.
Entre los principales indicios están:
- Sentir un temblor muy fuerte o prolongado que impida mantenerse de pie.
- Observar que el mar se retira de forma inusual o que el nivel del agua aumenta repentinamente.
- Escuchar un ruido intenso o extraño proveniente del océano.
Si se presenta cualquiera de estos indicios, la recomendación es evacuar de inmediato hacia zonas altas o lo más alejadas posible de la costa.
Las autoridades insisten en que no es necesario esperar un comunicado oficial cuando las señales naturales son evidentes, ya que, dependiendo del origen del tsunami, el tiempo de reacción puede ser de apenas unos minutos. Actuar con rapidez puede marcar la diferencia durante una emergencia.