La Casa Blanca y el Pentágono comenzaron a desclasificar decenas de archivos sobre fenómenos aéreos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés), incluidos videos, fotografías y reportes militares que durante años permanecieron bajo reserva. La decisión, impulsada por el presidente Donald Trump, volvió a encender el debate mundial sobre la existencia de vida extraterrestre.
Según el Departamento de Guerra estadounidense, en esta primera fase fueron publicados más de 160 documentos relacionados con avistamientos reportados por pilotos, astronautas, agentes del FBI y personal militar. El material fue subido a un portal oficial abierto al público y, de acuerdo con las autoridades, seguirá actualizándose con nuevos expedientes.
Entre los archivos revelados aparecen fotografías captadas durante misiones espaciales como Apolo 17, videos grabados por militares en Medio Oriente y reportes sobre objetos luminosos detectados en zonas de Japón, Grecia y otros puntos del planeta. Algunos documentos también describen extraños “orbes” y figuras metálicas que se desplazaban a velocidades inusuales.
Aunque la publicación no confirma oficialmente la existencia de extraterrestres, sí deja en evidencia que el gobierno estadounidense investigó durante décadas múltiples casos considerados “no resueltos”. Incluso, varios de los documentos señalan que ciertos fenómenos registrados no pudieron explicarse mediante tecnología conocida o causas naturales.
“Que el público saque sus propias conclusiones”, señaló el Pentágono tras liberar los archivos, mientras Trump aseguró que la medida busca ofrecer “transparencia total” frente a un tema rodeado históricamente de conspiraciones y secretos gubernamentales.
La desclasificación de archivos sobre ovnis y fenómenos anómalos no identificados estuvo acompañada por declaraciones de altos funcionarios estadounidenses. Uno de ellos fue el director del FBI, Kash Patel, quien aseguró que se trata de un hecho “histórico”.
“El FBI se enorgullece de colaborar con el presidente Trump y nuestros socios interinstitucionales en esta histórica publicación de registros sobre fenómenos anómalos no identificados (FANI). Por primera vez en la historia, el pueblo estadounidense tiene acceso sin restricciones a archivos gubernamentales desclasificados sobre FANI”, afirmó Patel.
Uno de los documentos que más llamó la atención corresponde a una transcripción de astronautas de la misión Gemini 7, quienes reportaron objetos brillantes desplazándose cerca de la nave espacial.
También fueron difundidas imágenes de puntos luminosos captados desde la Luna durante misiones Apolo, además de informes del FBI sobre supuestos objetos con forma de cigarro observados en años recientes.
La decisión generó revuelo mundial en redes sociales y abrió nuevamente el debate sobre cuánto sabe realmente el gobierno de Estados Unidos acerca de los llamados fenómenos anómalos no identificados. Mientras algunos expertos consideran que se trata de un paso histórico hacia la transparencia, otros creen que aún hay información clave que sigue bajo reserva.
De momento, las autoridades estadounidenses insistieron en que ninguno de los archivos publicados constituye prueba definitiva de vida extraterrestre.
Sin embargo, la publicación de este material, que durante décadas estuvo oculto, volvió a disparar teorías, preguntas y fascinación alrededor de uno de los mayores misterios de la humanidad.