El interés mundial por el regreso del ser humano a la Luna volvió a tomar fuerza con la misión Artemis II, programada como el primer vuelo tripulado del programa Artemis, lo que ha reactivado una pregunta clave: ¿cuántas veces ha ido el hombre al satélite natural de la Tierra?
Según la NASA, los seres humanos han viajado a la Luna en nueve ocasiones, entre 1968 y 1972, en el marco del programa Apolo. De estas misiones, seis lograron alunizar, es decir, aterrizar en la superficie lunar.
De acuerdo con los registros oficiales, el programa Apolo fue el único en la historia que había llevado humanos a la Luna. Las misiones que alcanzaron la superficie fueron Apolo 11, 12, 14, 15, 16 y 17.
La primera de ellas, Apolo 11, marcó un hito histórico el 20 de julio de 1969, cuando el astronauta Neil Armstrong se convirtió en el primer ser humano en caminar sobre la Luna, acompañado por Buzz Aldrin. Según la NASA, este evento representó uno de los mayores logros tecnológicos del siglo XX.
¿Cuántos astronautas han pisado la Luna?
En total, 12 astronautas han caminado sobre la superficie lunar. Las misiones posteriores permitieron ampliar el conocimiento científico mediante la recolección de muestras, instalación de instrumentos y exploración de distintas zonas del satélite.
A pesar de que hubo nueve misiones tripuladas que viajaron hacia la órbita lunar, no todas descendieron. Por ejemplo, Apolo 8, 10 y 13 realizaron sobrevuelos o misiones abortadas sin pisar la Luna; no obstante, fueron fundamentales para el desarrollo del programa.
Desde 1972 no se ha vuelto a enviar humanos a la Luna. La misión Apolo 17 fue la última en llevar astronautas a la superficie, marcando el cierre de una era en la exploración espacial tripulada. Los altos costos fueron determinantes para que este viaje dejara de hacerse por la NASA.
¿Por qué no todas las misiones alunizaron?
En el caso de Apolo 8, fue la primera misión en orbitar la Luna con humanos a bordo. Según la NASA, su objetivo era probar la capacidad de viajar hasta el satélite, maniobrar en su órbita y regresar a la Tierra de forma segura. No estaba diseñada para aterrizar.
Por su parte, Apolo 10 funcionó como un “ensayo general” del alunizaje. De acuerdo con la NASA, esta misión descendió hasta unos 15 kilómetros de la superficie lunar, pero no aterrizó porque su propósito era validar todos los procedimientos previos al descenso final.
El caso más crítico fue el de Apolo 13, ya que se relata que una explosión en un tanque de oxígeno obligó a abortar la misión en pleno trayecto. La prioridad pasó a ser el regreso seguro de la tripulación, lo que impidió el alunizaje.