Los narvales poseen el único colmillo recto de la naturaleza, un único diente de hasta tres metros de longitud tan peculiar que durante la Edad Media se vendía como si fuera el cuerno mágico de un unicornio.
Desde entonces, estos colmillos han fascinado a los científicos, pero han resultado extremadamente difíciles de estudiar porque estos cetáceos de aspecto singular y abundante grasa corporal pasan la mayor parte de su vida bajo el hielo del Ártico.
Sin embargo, un amplio equipo internacional de investigadores anunció haber resuelto un misterio que desde hace tiempo rodeaba a estos colmillos: cómo adquieren su característica forma en espiral y, al mismo tiempo, perfectamente recta como una flecha.
El enigma de la espiral recta
El canino izquierdo de los narvales machos crece atravesando la mandíbula y el labio superior, hasta sobresalir y formar el único colmillo individual del reino animal. El canino derecho permanece oculto dentro de la cabeza.
“Imaginen que tuvieran que montar en bicicleta con una escoba atada a la cabeza”, explicó Henrik Birkedal, autor principal de un estudio publicado en Nature Communications que describe el nuevo descubrimiento.
Así es como deben sentirse los narvales machos cuando se sumergen a gran profundidad, explicó a la AFP el químico de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca. Sin embargo, pese a esta enorme protuberancia “digna de Monty Python”, los animales parecen desenvolverse sin problemas, añadió.
Rayos X para descifrar el colmillo
Para resolver lo que denominaron “el enigma del colmillo del narval”, el equipo de biólogos, químicos y físicos utilizó una avanzada tecnología de rayos X en 3D, incluidos tres aceleradores de partículas europeos conocidos como sincrotrones.
Los colmillos están formados por dos tipos de tejido dental: dentina en el interior y cemento en el exterior.
A escala molecular, la dentina interna forma una espiral que gira hacia la derecha, mientras que el cemento exterior forma una espiral que gira hacia la izquierda, revelaron los potentes análisis mediante rayos X.
Estas dos fuerzas contrapuestas proporcionan a los colmillos su estructura recta, tan diferente de los colmillos curvos de otros animales, como los elefantes.
“Imaginen que introducen un tornillo en un trozo de madera y que, con cada giro, el tornillo penetra más profundamente”, explicó Birkedal. Los colmillos de los narvales funcionan de forma similar, salvo que el “tornillo” va saliendo cada vez más de la cabeza del animal.
Anillos que cuentan su historia
Los científicos también se sorprendieron al descubrir en el interior de los colmillos capas de crecimiento similares a los anillos de los árboles, que permiten conocer aspectos de la vida de estos animales, que pueden llegar a vivir hasta 80 años.
Para llevar a cabo la investigación utilizaron colmillos procedentes de museos, así como ejemplares recogidos por los inuit, el pueblo indígena de Groenlandia, que caza narvales para alimentarse.
¿Para qué sirve el colmillo?
Este no era el único misterio que persistía en torno a los colmillos de los narvales. Entre los científicos también existe un intenso debate sobre la función exacta del que probablemente sea el diente más extraño del mundo.
Existen varias hipótesis, entre ellas que estos cetáceos utilizan sus colmillos para cazar o para percibir la temperatura y la salinidad del agua.}
Sin embargo, el equipo responsable del nuevo estudio considera poco probables estas posibilidades, ya que los colmillos crecen casi exclusivamente en los narvales machos y, si cumplieran esas funciones, las hembras también los necesitarían.
Se ha observado a dos machos participando en lo que parecía ser una competición para comparar el tamaño de sus colmillos ante una hembra, lo que sugiere que podrían utilizarlos para establecer su dominio e impresionar a una posible pareja.
“Esta es, sin duda, la función más probable del colmillo”, declaró a la AFP Mads-Peter Heide Jorgensen, coautor del estudio e investigador del Instituto de Recursos Naturales de Groenlandia.
Martin Nweeia, destacado experto en los colmillos de los narvales que no participó en el nuevo estudio, discrepa rotundamente.
“La función principal de este colmillo es actuar como un sistema de órgano sensorial”, declaró a la AFP el antropólogo dental de la Universidad de Harvard, remitiéndose a sus investigaciones anteriores.
Pese a esta discrepancia, Nweeia afirmó que el estudio constituye “otra valiosa contribución a nuestro conocimiento de la microanatomía y la morfología del colmillo”.
*Con información de DW.