Aunque no estaba previsto un alunizaje, este punto del recorrido marcó un hito científico: la nave Orion de Artemis II se ubicó en una posición estratégica para observar regiones de la Luna que rara vez han sido documentadas con este nivel de detalle.
De acuerdo con la NASA, los astronautas comenzaron a registrar observaciones en tiempo real, capturando fotografías y videos de alta precisión que posteriormente, serán analizados en conjunto con los datos de navegación.
El silencio absoluto detrás de la Luna
Uno de los momentos más tensos ocurrió cuando la nave pasó por detrás de la Luna, entrando en la denominada “cara oculta”. Durante este trayecto, la comunicación con la Tierra se interrumpió completamente por 40 minutos, (dando regreso a las 6:25 p.m. hora Colombia) un procedimiento previsto dentro del plan de vuelo.
“La tripulación de Artemis II presenció la salida de la Tierra cuando Orión emergió de detrás de la Luna, momentos antes de que la Red del Espacio Profundo recuperara la señal de la nave espacial y restableciera las comunicaciones”, comenta la Nasa.
Este aislamiento permite a la tripulación documentar cada detalle sin contacto con los equipos en tierra. Fue precisamente en ese lapso cuando se obtuvieron algunas de las imágenes más impactantes:
Zonas jamás vistas con tal claridad, sumidas en la oscuridad y el silencio del espacio profundo.
Imágenes históricas desde un punto sin precedentes
Las fotografías captadas en este punto representan un avance significativo en la exploración lunar. La cara oculta, que no es visible desde la Tierra debido a la rotación sincronizada del satélite, ha sido explorada anteriormente por sondas, pero rara vez por misiones tripuladas con capacidades modernas de registro.
Las imágenes obtenidas permitirán a los científicos vincular las observaciones visuales con datos técnicos, abriendo nuevas posibilidades para comprender la geología lunar y futuras misiones de exploración.
Récord de distancia y velocidad en vuelo tripulado
Además del valor científico, la misión también rompió marcas históricas. La tripulación alcanzó una distancia máxima de 252.756 millas (más de 406.000 kilómetros) desde la Tierra, superando por 4.111 millas el récord establecido por Apollo 13 en 1970.
Jared Isaacman, administrador de la NASA comentó que “en la cara oculta de la Luna, a 252.756 millas de distancia, Reid, Victor, Christina y Jeremy han viajado más lejos de la Tierra que ningún otro ser humano en la historia y ahora inician su viaje de regreso a casa”.
En paralelo, la nave Orion logró su punto más cercano a la superficie lunar, situándose a unos 6.500 kilómetros de altitud. En ese momento, viajaba a una velocidad aproximada de 97.000 kilómetros por hora respecto a la Tierra, mientras que su velocidad relativa frente a la Luna era de 5.040 kilómetros por hora.