Investigaciones han analizado el impacto que tiene el uso del celular durante las interacciones con otras personas. Aunque consultar una notificación de forma ocasional no suele representar un problema, convertir este hábito en algo constante puede afectar la calidad de las conversaciones, reducir la atención hacia los demás y transmitir una sensación de desinterés. Incluso la simple presencia del celular sobre la mesa podría influir en la forma en que las personas se relacionan.
Los expertos explican que una de las conductas más estudiadas es el phubbing, un término que describe la acción de ignorar a quien está presente para prestar atención al celular. Esta práctica puede darse en reuniones familiares, comidas, encuentros con amigos, citas o incluso en el trabajo, y se ha convertido en un comportamiento cada vez más frecuente.
El concepto de phubbing surgió en Australia como la combinación de las palabras inglesas phone (teléfono) y snubbing (desairar o despreciar), en el entorno de Macquarie Dictionary y la agencia McCann Melbourne. Aunque no se considera un trastorno o un diagnóstico médico, sí es reconocido como una conducta social que puede deteriorar la comunicación interpersonal, ya que la atención se desvía constantemente de la conversación hacia la pantalla del dispositivo.
Frente a esta situación, los expecialistas señalan que este comportamiento también puede estar relacionado con factores como el uso excesivo del teléfono, el miedo a perderse información o novedades en redes sociales o la dificultad para establecer límites en el uso de la tecnología.
La evidencia científica también ha relacionado esta conducta con el llamado FOMO (Fear of Missing Out), o miedo a perderse información, conversaciones o eventos importantes. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2024, que analizó 27 estudios con más de 20.000 participantes, encontró una asociación significativa entre el phubbing y esta preocupación constante por mantenerse conectado y al tanto de lo que ocurre en el entorno digital.
Otro fenómeno vinculado al uso excesivo del celular es la nomofobia, término que describe la ansiedad que experimentan algunas personas ante la posibilidad de quedarse sin acceso a su teléfono. Investigadores de la Universidad de Granada revisaron la literatura científica sobre este comportamiento y concluyeron que puede estar relacionado con problemas como ansiedad, estrés, baja autoestima e incluso un menor rendimiento académico.
Además del impacto individual, los expertos advierten que el phubbing también puede afectar las relaciones personales. Estudios realizados por investigadores de la Universidad de Baylor indican que las interrupciones constantes provocadas por el celular durante una conversación pueden generar conflictos y disminuir la satisfacción en las relaciones de pareja, ya que la persona que tiene enfrente puede sentirse ignorada o percibir que la pantalla recibe más atención que ella.