Uno de los electrodomésticos más funcionales en los hogares es la lavadora, pero su capacidad para limpiar la ropa no significa que se mantenga libre de suciedad por sí sola. Como cualquier otro aparato eléctrico de uso frecuente, necesita cuidados regulares para conservar su eficiencia y garantizar un funcionamiento adecuado a lo largo del tiempo.
Con el uso continuo, es habitual que se acumulen residuos de detergente, suavizante y partículas de suciedad en áreas poco visibles como el tambor, los compartimentos de productos y las juntas de goma. La presencia constante de humedad en estos espacios crea un ambiente propicio para la aparición de bacterias, moho y olores desagradables que pueden transferirse a las prendas recién lavadas.
Por esta razón, diversos fabricantes aconsejan realizar una limpieza profunda al menos dos veces al año. Este mantenimiento preventivo ayuda a evitar la acumulación de residuos, mejora el rendimiento del aparato y prolonga su vida útil. Descuidar esta rutina podría provocar malos olores persistentes, menor eficacia en los ciclos de lavado e incluso reparaciones costosas a largo plazo.
¿Cómo limpiar la lavadora según su tipo?
De carga frontal
Tal como lo reseñaron en el sitio web de Clorox, las lavadoras de este tipo tienden a acumular moho y hongos con mayor facilidad, sobre todo en la goma que sella la puerta. Por ello, recomiendan secar esta zona después de cada uso para reducir la humedad retenida y evitar la aparición de malos olores o microorganismos.
Asimismo, el uso excesivo de detergente puede favorecer la formación de residuos y generar olor a humedad, debido a que estos equipos funcionan con menos agua y cuentan con sellos más herméticos.
Para mantener el interior limpio y en buen estado, Homecenter recomienda colocar un vaso de vinagre blanco en la lavadora, llenarla con agua caliente y ejecutar un ciclo de lavado completo. En cuanto a la puerta, aconseja limpiar la superficie con un paño humedecido en agua tibia y un poco de vinagre para eliminar los residuos visibles.
Carga en la parte superior
Según los expertos, las lavadoras de carga superior suelen acumular residuos y pelusa en zonas como el agitador, el eje central y la parte interna de la tapa, donde pueden quedar restos de detergente y suciedad.
Debido a que emplean mayor cantidad de agua que los modelos de carga frontal, también presentan más riesgo de desarrollar depósitos minerales derivados del agua dura en el tambor y en las mangueras.
La inspección y limpieza regular de estas zonas poco visibles ayuda a prevenir la acumulación de residuos y favorece el buen desempeño del aparato. Asimismo, el medio citado indica que para limpiar la lavadora se debe llenarla con agua caliente y añadir un vaso de vinagre blanco o, en su lugar, un litro de cloro, para luego ejecutar un ciclo de lavado normal. También advierte que nunca deben mezclarse el vinagre y el cloro, ya que su combinación puede resultar tóxica.