Un fuerte terremoto registrado en Indonesia durante la tarde del viernes 14 de agosto (sábado 15 en Indonesia) despertó atención en distintos países de la región del Pacífico por su magnitud y profundidad. Ante la posibilidad de que un evento de estas características pudiera generar efectos en otras costas, la Dirección General Marítima (Dimar) de Colombia realizó una evaluación específica para el litoral Pacífico nacional.
La información fue entregada mediante dos boletines emitidos durante la tarde, en los que también se actualizaron los datos del movimiento telúrico.
La Dimar descartó un riesgo para Colombia
El primer informe fue emitido a las 5:17 p. m. del viernes 14 de agosto. En ese momento, la Dimar analizaba un terremoto que había sido reportado con una magnitud de 7,5 y una profundidad de 10 kilómetros.
Después de revisar la información disponible, la entidad señaló que el fenómeno no reunía las condiciones necesarias para provocar un tsunami que alcanzara el Pacífico colombiano.
En su evaluación inicial, la Dimar fue enfática al señalar que “no existe amenaza de tsunami” para la costa pacífica colombiana.
La conclusión se mantuvo incluso después de que fueran modificados algunos de los datos iniciales del terremoto.
El terremoto pasó de 7,5 a 7,7
A las 5:22 p. m., apenas unos minutos después del primer reporte, la Dimar publicó un segundo boletín para actualizar los parámetros del movimiento.
La magnitud pasó de 7,5 a 7,7, mientras que la profundidad se mantuvo en 10 kilómetros. El epicentro fue ubicado cerca de Ende, Indonesia, aproximadamente a 69 kilómetros al noroeste de esa localidad.
Pese a la actualización, la evaluación sobre Colombia no cambió.
La Dimar explicó en su segundo boletín que, según los datos disponibles, el sismo de magnitud 7,7 “no tiene las características necesarias para generar un tsunami en la costa pacífica colombiana”.
¿Por qué se revisa la posibilidad de un tsunami?
Cuando ocurre un terremoto de gran magnitud, especialmente en zonas cercanas al océano, los organismos encargados de vigilar el comportamiento del mar revisan si el movimiento pudo alterar el fondo marino de una manera capaz de desplazar grandes cantidades de agua.
Ese tipo de desplazamiento puede producir un tsunami. Sin embargo, la magnitud de un terremoto por sí sola no significa que necesariamente vaya a producirse este fenómeno.
Por eso, la Dimar analiza diferentes datos del evento antes de determinar si existe algún peligro para las costas colombianas.
En este caso, la evaluación realizada por el Centro Nacional de Alerta contra los Tsunamis concluyó que el movimiento ocurrido en Indonesia no tenía las condiciones necesarias para representar una amenaza para el Pacífico colombiano.
Dimar mantendrá el monitoreo si aparecen nuevos datos
Aunque la evaluación fue negativa para Colombia, la Dimar dejó abierta la posibilidad de emitir nueva información si se presentan cambios relevantes.
En el boletín, la entidad indicó que “no serán enviadas actualizaciones a menos que se obtenga nueva información”.
La autoridad marítima también recordó que las autoridades regionales y locales son las encargadas de determinar las medidas que correspondan dentro de sus respectivas zonas de responsabilidad.
Por ahora, el mensaje oficial para el Pacífico colombiano es claro: el terremoto ocurrido en Indonesia no representa una amenaza de tsunami para las costas del país, según la evaluación realizada por la Dimar.