Uno de los aspectos más fascinantes del universo son los fenómenos astronómicos, capaces de ofrecer verdaderos espectáculos en el cielo. Algunos son fácilmente visibles a simple vista, mientras que otros requieren condiciones específicas para apreciarse. En cualquier caso, representan una oportunidad única para que las personas observen y fotografíen eventos como eclipses, auroras boreales, fases lunares y mucho más.
Cada año se elabora un calendario astronómico que detalla los eventos más relevantes, su intensidad, los lugares donde podrán observarse y otros datos clave. Esto permite que tanto expertos como aficionados se preparen con anticipación para disfrutar de estos fenómenos desde distintos puntos del planeta. Marzo no ha sido la excepción, ya que desde su inicio se han registrado varios acontecimientos destacados y uno más está a punto de ocurrir.
La ocultación lunar de Regulus
Durante la noche del 29 al 30 de marzo tendrá lugar un fenómeno celeste poco común: la Luna se alineará con la brillante estrella Regulus, dando lugar a un evento conocido como ocultación lunar. En este tipo de fenómeno, nuestro satélite natural pasa directamente frente a una estrella, ocultándola temporalmente de la vista.
Esto ocurre cuando la órbita de la Luna coincide con la posición aparente de una estrella en el cielo. En esta ocasión, Regulus —una de las estrellas más luminosas de la constelación de Leo— desaparecerá detrás del borde lunar durante unos minutos, antes de reaparecer por el lado opuesto.
¿Dónde y cuándo se podrá observar?
La ocultación será visible principalmente en regiones de África, Asia y Europa, donde se podrá observar cómo la Luna cubre completamente la estrella. En otras partes del mundo, el evento se apreciará como un acercamiento muy cercano entre ambos cuerpos celestes, aunque sin llegar a una ocultación total.
El fenómeno se desarrollará entre las 17:51 y las 22:04 GMT, y alcanzará su punto máximo a las 19:41 GMT.
¿Qué es realmente Regulus?
Aunque a simple vista parece una única estrella, Regulus es en realidad un sistema compuesto por cuatro estrellas organizadas en dos pares. El principal, conocido como Regulus A, está formado por una estrella azul muy brillante y una compañera que no ha sido observada directamente.
El segundo par incluye a Regulus B, una enana naranja visible con telescopio, y a Regulus C, una enana roja más tenue y difícil de detectar.
Regulus es la estrella más brillante de la constelación de Leo y una de las más visibles del cielo nocturno. Además, forma parte del llamado Triángulo de Primavera, junto a otras estrellas destacadas.
Puede localizarse con relativa facilidad dentro del asterismo conocido como la Hoz de Leo o utilizando como referencia la constelación de la Osa Mayor.