A unos 112 kilómetros de Medellín, lo que representa un viaje de menos de cuatro horas, se esconde una misteriosa formación rocosa que despierta bastante curiosidad, especialmente, durante Semana Santa.
Esta joya natural asociada con rituales indígenas y tesoros ocultos, está localizada en el corazón de la vereda El Paso, en el municipio de Cañasgordas, al occidente de Antioquia.
Según los habitantes de esta población, se trata de una imponente roca crece con el paso del tiempo en medio de un bosque denso. En sus testimonios, recopilados por el programa “No es cuento” de Teleantioquia, aseguran que su tamaño ha aumentado de forma perceptible a lo largo de los años.
Además, los relatos señalan que lo que antes era una superficie plana ha desarrollado una punta prominente, que sobresale en un terreno donde no existen formaciones similares, lo que genera mucha curiosidad entre los habitantes de Cañasgordas y quienes se animan a explorar esta zona.
El fenómeno lumínico que la transformaría en las madrugadas
Aparte de ser relacionada con un crecimiento que muchos consideran inexplicable, la roca también está rodeada de un mito que asegura que “alumbra” durante Semana Santa, uno de los aspectos que más impacto genera entre los lugareños.
De acuerdo con el relato de Gabriel Cifuentes, nativo de la región, a las dos o tres de la mañana esta roca parece cobrar vida propia al emitir llamaradas que inician con una tonalidad azul y se tornan amarillas antes de desvanecerse al intentar ser captadas por el ojo humano.
Este fenómeno lumínico es asociado por la comunidad con la existencia de tesoros enterrados o “guacas”, pues la creencia popular sostiene que bajo la roca reposa el oro de antiguos arrieros de Frontino, cuyas mulas morían durante el trayecto.
Por otro lado, hay quienes consideran que podría tratarse de ofrendas de los pueblos indígenas Emberá-Katío que habitaron el territorio antes de la llegada de los españoles.
Lo cierto es que, por ahora, estas versiones son solo mitos que alimentan la curiosidad entre propios y visitantes de Cañasgordas, un municipio de tierras fértiles donde los cultivos de café, murrapo, cacao y caña adornan sus montañas.
Más allá de esta misteriosa roca, este municipio antioqueño ofrece escenarios mágicos por descubrir y, sobre todo, por conservar: desde la biodiversa reserva natural Alto de Insor, con su imponente bosque de niebla, hasta cascadas envueltas en historias místicas, miradores y senderos naturales que permiten contemplar la belleza de sus paisajes mientras se viven aventuras inolvidables.