El departamento de Cundinamarca, ubicado en la región Andina de Colombia, es uno de los destinos turísticos más variados del país. Su territorio ofrece una mezcla muy atractiva de naturaleza, cultura, historia y pueblos con encanto.
Uno de ellos es Zipacón, ubicado a 50 kilómetros de Bogotá, aproximadamente a una hora y 20 minutos de distancia en vehículo.
Su territorio fue defendido por los muiscas durante la conquista española. El municipio actualmente es reconocido por sus calles empedradas y sus paisajes que “parecen detenidos en el tiempo”, según el portal turístico De Tour Cundinamarca.
Cuenta, además, con una importante oferta de turismo cultural y natural. Entre sus sitios de interés se destaca, en primer lugar, la capilla doctrinera.
“Este pintoresco templo colonial está clasificado dentro del estilo gótico isabelino y fue construido en adobe macizo, madera y teja de barro. Es el epicentro del turismo religioso del municipio. Allí se venera a la Madre del Amor Hermoso, patrona de Zipacón”, señala la publicación turística.
Otro sitio de relevancia es el túnel del ferrocarril, construido a comienzos del siglo XX para conectar la capital con la costa Caribe.
“En 1904, los hombres cortaron de un tajo una montaña que se levantaba en el municipio de Zipacón y, en su lugar, construyeron en piedra natural un túnel de menos de un kilómetro. Este túnel fue punto de desarrollo para esta región por ser la unión entre diferentes poblaciones aledañas como Cachipay, Anolaima, La Mesa y Girardot, entre otras. También brindó facilidades para el intercambio de productos tanto de tierra fría como de tierra cálida”, agrega De Tour Cundinamarca.
Otro lugar imperdible es el Museo del Disco. Fue el primero a nivel nacional y el quinto a nivel mundial. Fue creado por Carlos Pinzón en 1992, con la idea de que los niños conocieran los gramófonos, los discos de 16 pulgadas en los que se grababa en las emisoras y los antiguos acetatos.
El parque principal José Antonio Rubio es otro de los atractivos del municipio. Es considerado un espacio “para la convivencia y recreación. El parque cuenta con un área de esparcimiento donde cualquier persona puede darse un respiro o realizar distintas actividades”.
En materia gastronómica, entre las preparaciones más representativas se encuentran la gallina criolla, el queso campesino, el pan de maíz, los postres con bocadillo y uchuva, y el masato.