Muy cerca de Bogotá hay diversidad de planes para hacer. A menos de unas pocas horas de la capital es posible visitar pueblos patrimoniales, practicar deportes de aventura, recorrer reservas naturales, conocer cascadas, lagunas y páramos, o disfrutar de experiencias gastronómicas y de turismo rural.

Así es el municipio de Cundinamarca que es reconocido por su gastronomía tradicional, un destino con gran riqueza cultural

Esta diversidad de paisajes y actividades convierte a la región en una opción ideal para escapadas de un día o de fin de semana, sin necesidad de recorrer grandes distancias.

En esa lista de alternativas se encuentra un lugar especial para relajarse, descansar y vivir una experiencia diferente. Se trata de Aguas Calientes, unas termales ubicadas en el municipio de Guasca, a menos de dos horas de la capital.

Los termales de Guasca son ideales para un plan de fin de semana. Foto: Tripadvisor

Se trata de un lugar mágico donde los viajeros tienen la posibilidad de disfrutar de piscinas termales ciento por ciento naturales, ferruginosas, con minerales que les dan unas propiedades medicinales, y se ha consolidado como un sitio ideal para descansar y divertirse en familia, en pareja o con amigos.

Información de la página Termales de Guasca indica que allí hay una piscina ancestral de vida, sauna, piscinas romanas, chorros de hidroterapia y lodo terapia.

El destino a dos horas de Bogotá donde preparan los mejores roscones de Cundinamarca, una delicia para probar

Es un espacio ubicado a aproximadamente un kilómetro del casco urbano y una de las particularidades es que allí se tiene servicio de campin y también ofrecen alimentación.

Otros planes imperdibles

Muy cerca de las termales se encuentra un curioso atractivo que vale la pena conocer. Hablamos de la Granja al Revés, que está ubicada en medio de la naturaleza e invita a los viajeros a ver el mundo desde otra perspectiva. Es un lugar ideal para vivir una experiencia diferente, caminar por los techos, flotar en el aire, reírse y crear fotos únicas y diferentes. Se encuentra ubicada en el kilómetro tres, en la vereda Pastor Ospina, en la vía a las termales.

La granja al revés de Guasca, Cundinamarca. Foto: Termales de Guasca/API.

Guasca es un buen destino para los amantes de la naturaleza. Uno de sus atractivos es la reserva natural El Zoque, ubicada en el Páramo de Guasca. Para quienes disfrutan caminar, observar especies silvestres o pasar unas horas lejos del ruido, es uno de los espacios imposibles de evadir.

Sin embargo, en el pueblo los viajeros también encuentran qué hacer y qué visitar. Por ejemplo, está la Capilla de Siecha, declarada Monumento Nacional, un lugar que estuvo vinculado al territorio del cacique de Guatavita y al pueblo muisca antes de la ocupación española.

Otro punto de interés es la Iglesia de San Jacinto, construida en el siglo XVIII y reconocida como uno de los símbolos del municipio.