El Meta es un destino ideal para vivir experiencias de aventura y de contacto con la naturaleza, mientras se aprende de las costumbres y tradiciones llaneras.
Con un total de 29 municipios, este departamento es una buena opción a la hora de pensar en unas vacaciones, y uno de esos destinos que parece imperdible es San Juan de Arama, en donde los visitantes pueden desde sus miradores disfrutar de la belleza de los paisajes de la Sierra de La Macarena y visitar ríos como el Sansa, el Güejar en Puente Amarillo y Peñas Blancas y disfrutar de sus cascadas en Santo Domingo, según información de la Alcaldía Municipal.
Este lugar se encuentra a unos 119 kilómetros de Villavicencio, capital del departamento, y se le conoce como la Puerta de entrada a la Sierra de La Macarena. El Instituto de Turismo del Meta lo define como un municipio donde los ríos de aguas cristalinas se camuflan entre los cañones, dando lugar a majestuosas postales.
Es uno de los municipios más antiguos y testigo de la historia llanera. La información oficial indica que en San Juan de Arama confluyen tres ecosistemas naturales: la Amazonía, la Orinoquía y la Andina, que lo convierten en un lugar de gran diversidad.
En su territorio, los senderos mágicos que recorren la sabana se internan en la selva y llevan a lugares ancestrales como la Piedra Madre y el Imponente Salto de Santo Domingo, una gran joya natural que resulta imperdible de conocer.
Este municipio también es hogar del inicio del Cañón del río Güejar, un afluente por el que es posible navegar en balsa, mientras se disfruta de sus aguas verdes rodeadas de paredes de roca y vegetación espesa y dominante.
Otros sitios de interés
El Indio Acostado es otro de sus atractivos turísticos y se relaciona con una leyenda que cuenta que hace cientos de años, un cacique llamado Camaxagua, perdió a su amada Amalia y para no ver sufrir a su hijo, se recostó en este municipio y el dios Guayupe bajó entristecido de los cielos para fulminarlo con un rayo y amorosamente lo acostó al lado de su india, convirtiendo el lugar en una formación montañosa.
Muy cerca del casco urbano se ubica Puente Amarillo, un lugar que se caracteriza porque permite disfrutar en familia. Allí es posible gozar de las cristalinas aguas del río Güejar y deleitarse con comida típica llanera. Aquí los visitantes pueden realizar actividades como voleiplaya, fútbol playa, caminatas y hasta parando llanero.
Sin duda, es un destino que enamora con su turismo de aventura, su exuberante naturaleza, cultura de historia ancestral y la calidez de su gente.