Situado a unos 60 kilómetros de la ciudad de Medellín, se encuentra el municipio de Titiribí, un destino que enamora con su riqueza natural y paisajística en el suroeste antioqueño, sobre las estribaciones de la cordillera central.
Este encantador pueblo invita a los viajeros a detenerse, admirar montañas serenas y bosques nativos en medio de un entorno privilegiado que cuenta con dos tipos de climas: el cálido y el templado. El primero predomina en las hoyas del Cauca, Sinifaná y Amaga; el segundo en la parte urbana, las laderas y en las partes altas de las montañas, que no alcanzan el límite de los climas fríos.
Su temperatura promedio es de 21 grados centígrados, limitando por el norte con el municipio de Armenia mantequilla; por el sur con el municipio de Venecia; por el oriente con los municipios de Angelópolis y Amaga; y por el occidente con el municipio de Concordia.
En este territorio el aire puro se convierte en el aliado perfecto para despertar los sentidos y disfrutar de experiencias inolvidables, abriendo sus puertas para conocer su pasado a través de caminos ancestrales que hicieron parte de la colonización y la pujanza antioqueña.
Uno de los mejores planes para disfrutar en su casco urbano es recorrer sus calles engalanadas con una arquitectura que mezcla armónicamente obras romanas, coloniales y republicanas.
Mientras se vive esta experiencia, a cada paso emergen aromas, texturas y sabores que revelan la riqueza de su tradición culinaria y el arte de su cocina local.
Visitar Titiribí es dejarse envolver por el abrazo cálido del bosque, descubrir historias que viven en cada rincón y deleitarse con el inconfundible aroma de sus trapiches, donde la caña dulce es protagonista. Pero, sobre todo, es encontrarse con la calidez de su gente, orgullosa de sus raíces y siempre dispuesta a recibir a los visitantes con una sonrisa.
Se dice que es un paraíso que guarda un profundo amor por el arte ya que los señores Antonio José “Ñito” Restrepo y Manuel Salvador “Salvo” Ruiz (nacidos en el municipio de Concordia), fijaron un importante legado de expresión cultural y folclórica a través de la trova en torno a las famosas minas de “El Zancudo”.
Debido a esto, Titiribí llegó a ser reconocido por sus grandes exponentes copleros, siendo epicentro de duelos troveros que hacían parte de la cotidianidad de sus pobladores, explica la Alcaldía Municipal en su sitio web.
Este municipio de Antioquia está dividido en cinco corregimientos (La Albania, La Otra mina , Sitio Viejo, Corcovado y La Meseta) y 15 veredas con sus respectivos parajes, rincones que albergas escenarios mágicos en medio de un bello paisaje.