Cundinamarca es un destino perfecto para visitar. Quienes llegan a Bogotá o viven en esta ciudad encuentran muy cerca diversidad de lugares ideales para conocer y para vivir experiencias únicas en medio de lindos paisajes, historia y cultura.

El pueblo de Cundinamarca en el que se encuentra una joya ecológica de la región, un destino ideal para el turismo de naturaleza

Con 116 municipios, este departamento tiene una amplia oferta y para todos los gustos. Es un territorio ideal para el ecoturismo, la aventura, el turismo cultural y también para quienes disfrutan de actividades religiosas.

Es un buen lugar para sumergirse en tradiciones y experiencias únicas que conectan al viajero con la esencia del país y en esa amplia oferta se encuentra un municipio que es reconocido por su riqueza colonial e histórica, ubicado muy cerca de la capital del país.

Se trata de Nemocón, cuyo nombre significa, según información de la Gobernación de Cundinamarca, ‘lamento o rugido de guerrero’. Está ubicado a 45 kilómetros de Bogotá y muchas personas lo visitan por las minas de sal que están llenas de historia y permiten hacer un plan diferente.

Nemocón es considerado uno de los destinos imperdibles en Cundinamarca. Foto: Getty Images

Sin embargo, las salinas no son sus únicos encantos, pues este municipio cuenta con zonas ricas en vegetación y construcciones de la época colonial con una importante carga histórica. Es considerado un destino mágico, tradicional y cultural con una gran riqueza arqueológica, arquitectónica y de costumbres culturales.

El nombre de este pueblo de Cundinamarca significa ‘vasija de barro’, destino ideal para el turismo de aventura

¿Qué se puede hacer en Nemocón?

Si bien en Nemocón, muchos de los viajeros llegan atraídos por la Mina de Sal y su historia, lo cierto es que en este destino hay otros planes para hacer. Por ejemplo, visitar el Monte Carmelo, un cerro ubicado en el casco urbano, donde se encuentra una gruta en honor a la Virgen Carmen que lleva más de 70 años allí y que, a la vez, se convierte en uno de los mejores miradores del municipio.

A este lugar se suma el Desierto de Checua o también llamado de La Tatacoita, una muestra de bosque seco, en el que se aprecian formaciones arenosas que construyen cárcavas, estoraques y monolitos.

La Mina de Sal de Nemocón es uno de los principales atractivos de este destino. Foto: Cortesía: administración Mina de Sal de Nemocón / API

También está la estación del tren, declarada Monumento Nacional, convirtiéndose en una riqueza invaluable para la historia y la cultura del municipio. Esta construcción se caracteriza porque, a pesar del tiempo, se ha conservado para que propios y visitantes recreen la historia y la vida del mundo ferroviario, según la plataforma oficial de turismo de la Gobernación de Cundinamarca, Detur.

En este destino también se visita el Museo de Historia de la Sabana, un espacio en el que se puede conocer sobre la formación de la sabana cundiboyacense, los minerales que la conforman y otras características de la región.

En cuanto a su gastronomía, quienes llegan a Nemocón pueden degustar preparaciones especiales como la gallina criolla, la fritanga, sobrebarriga al horno, ajiaco, mazamorra chiquita y el tradicional cuchuco de espinazo.