En Colombia existen lugares verdaderamente mágicos y diferentes, que llaman la atención de propios y extraños. Uno de ellos se encuentra entre las islas de Tintipán y Múcura, las cuales se ubican en el Archipiélago de San Bernardo, en el Golfo de Morrosquillo.
Se trata de Santa Cruz del Islote, considerado como la isla artificial más sobrepoblada del mundo, en donde en una hectárea habitan unas mil personas, según información del portal oficial de turismo Colombia Travel.
Este lugar se caracteriza por tener calles estrechas y casas pintadas de colores vivos y una de sus particularidades es una cancha de fútbol que no mide más de 15 metros de largo por seis de ancho.
Este particular destino está ubicado a aproximadamente una hora en lancha desde Tolú, en el departamento de Sucre. Aunque es un sitio en el que no hay muchas actividades para desarrollar, recorrerlo ya es un plan y por eso cada año recibe numerosos visitantes atraídos por su singularidad y por la curiosidad de conocer cómo es la vida de sus habitantes.
Como ya se mencionó, para ir a este lugar se puede desplazar desde Tolú, pero también saliendo de San Onofre, o incluso desde Cartagena, y aunque el recorrido puede hacerse en pocas horas, existen opciones de hospedaje y un acuario natural construido por la comunidad.
La isla cuenta con energía generada por planta y paneles solares, aunque con fallas ocasionales, y enfrenta retos en el acceso al agua potable, que se obtiene principalmente de la lluvia o mediante abastecimiento externo.
Libre del ruido vehicular
Este es considerado un destino tranquilo en el que no hay presencia de la policía porque no es necesaria. Allí todos se conocen y se cuidan entre sí, nadie cierra sus puertas con llave y se vive en un espacio de tranquilidad.
Ese lugar tranquilo se relaciona no solo con el tema de seguridad, sino también por sus calles libres de tráfico y ruido vehicular, pues no son lo suficientemente amplias para la movilización de carros y como las distancias son cortas, la gente se desplaza principalmente a pie.
Otra de las curiosidades de este lugar es que los residentes comparten pocos apellidos, lo que demuestra su estrecha relación de sangre.
En Santa Cruz del Islote, si una familia necesita más espacio, construye un segundo piso y se estima que no son más de 100 viviendas las que hay en este particular destino.
Los habitantes del lugar cobran a los turistas una pequeña tarifa para realizar el recorrido por el lugar y como una forma de obtener incentivos económicos.