Colombia se distingue como un país privilegiado, entre otras cosas, por su excepcional riqueza hídrica. Según el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, su capacidad de agua es seis veces superior al promedio mundial y cerca de tres veces el rendimiento promedio de Latinoamérica.
Este recurso proviene de diversas fuentes que enriquecen el paisaje colombiano, entre ellas aguas oceánicas, escorrentías (agua de lluvia que fluye sobre la superficie), ríos y quebradas, así como de cuerpos de agua como lagunas, ciénagas y represas, además de acuíferos subterráneos y ecosistemas estratégicos como los páramos.
En este escenario, los ríos se convierten en algunas de las joyas naturales más apreciadas por los amantes de la naturaleza y el ecoturismo. Según Greenpeace Colombia, visitarlos es una oportunidad para reconectarse con el entorno, disfrutar de su belleza y, al mismo tiempo, aportar a su conservación mediante pequeñas acciones que generan grandes cambios.
Por eso, en el marco del Día Mundial del Agua, que se conmemoró el pasado 22 de marzo, esta organización ecologista internacional, compartió una selección de cinco ríos imperdibles para visitar en el territorio nacional, invitando a descubrirlos como verdaderos destinos de naturaleza y a valorarlos por su importancia ambiental.
1. Caño Cristales
Conocido como el “río de los cinco colores”, es un ejemplo único de biodiversidad. Según explica Greenpeace, su equilibrio depende de condiciones muy específicas, lo que lo hace especialmente vulnerable a cualquier tipo de contaminación.
2. Río Magdalena
Es reconocido como la principal arteria fluvial del país. Atraviesa regiones clave y sostiene múltiples formas de vida; sin embargo, también evidencia el impacto de los residuos generados en la vida cotidiana, tanto por desechos plásticos como por aquellos derivados de la deforestación.
3. Río Amazonas
Más que un río, es considerado un sistema vital para el planeta, al ser el más largo del mundo, con 7.020 kilómetros de longitud. Su protección es clave para la biodiversidad global y para las comunidades que han convivido con él durante siglos.
4. Embalse de Guatapé
Se trata de uno de los destinos turísticos más emblemáticos de Antioquia que recuerda la importancia de disfrutar de manera responsable, evitando dejar huella en sus aguas.
5. Río Sinú
Fuente de sustento y biodiversidad en la región Caribe, cuya conservación es clave para las comunidades locales y los ecosistemas que lo rodean. Su biodiversidad es única, especialmente en la zona de la Bahía de Cispatá, donde se encuentran manglares fundamentales para la reproducción de especies marinas.
“Cuidar los ríos es cuidar la vida. Cada acción cuenta, pero también es fundamental avanzar hacia cambios más profundos que reduzcan la contaminación desde su origen”, señaló, Laura Caicedo, Coordinadora de Campañas para Greenpeace Colombia.
De acuerdo con esta organización, al visitar estos y otros ríos, es posible reducir el impacto y contribuir a su cuidado con acciones sencillas como llevar botellas reutilizables y evitar plásticos de un solo uso; no dejar residuos; elegir opciones de turismo responsables con el entorno; evitar productos contaminantes en el agua; y respetar la fauna y flora local.