Pocas experiencias permiten visitar tres países en cuestión de horas, pero en el corazón del Amazonas existe un destino donde esa aventura es completamente posible. Gracias a la cercanía entre Colombia, Brasil y Perú, los viajeros pueden desayunar en un país, almorzar en otro y terminar el día cenando al otro lado de la frontera sin recorrer largas distancias.
El recorrido fue compartido por el creador de contenido colombiano conocido como El Tinuka, quien mostró cómo es posible cruzar entre estos tres territorios con gran facilidad.
Según explicó, la experiencia comienza en Leticia, desde donde basta con cambiar pesos colombianos por reales brasileños y cruzar una calle para entrar a Brasil.
Al llegar, el cambio cultural resulta inmediato. Los letreros aparecen en portugués, el desayuno recibe el nombre de “café de manhã” y abundan los restaurantes con rodizios a precios accesibles.
Además, los visitantes pueden recorrer comercios locales, subir a un mirador y disfrutar de una caipirinha mientras contemplan el río Amazonas y el punto donde convergen las fronteras de los tres países.
La siguiente parada es Perú. Para llegar, basta con atravesar el río Amazonas en una embarcación, una experiencia que también permite admirar el paisaje selvático.
Una vez allí, los turistas encuentran mercados de artesanías, recuerdos elaborados por comunidades locales y una gastronomía reconocida internacionalmente por su variedad y sabor.
Después de explorar territorio peruano, el recorrido puede concluir nuevamente en Colombia. En pocos minutos es posible regresar a Leticia, donde dos de los principales atractivos esperan a los visitantes durante la tarde.
Uno de ellos es el Parque Santander, conocido también como el Parque de los Loros, donde miles de aves llegan al atardecer para ofrecer un espectáculo natural que sorprende a quienes presencian el momento.
Este viaje suele finalizar con una cena en territorio colombiano, disfrutando de la gastronomía amazónica y del ambiente tranquilo de la ciudad.
La facilidad para desplazarse entre estos tres países convierte a esta zona fronteriza en uno de los destinos más llamativos en Sudamérica. En un solo día, los viajeros tienen la oportunidad de conocer tres culturas, escuchar distintos idiomas, probar sabores únicos y vivir una experiencia difícil de encontrar en cualquier otra parte del continente, creando recuerdos inolvidables para siempre.