La Alcaldía de Cartagena, a través de la Escuela Taller, adelantó obras de intervención integral en el baluarte de San Miguel, ubicado en el sector de Puerto Duro, en el centro de la ciudad, con el objetivo de convertirlo en un nuevo espacio para el disfrute ciudadano, la cultura y el turismo.
Este baluarte es uno de los más antiguos y menos conocidos del sistema de fortificaciones de la capital de Bolívar. Está ubicado en el extremo nororiental de Getsemaní, sobre la avenida Luis Carlos López, frente a la laguna de San Lázaro y cerca del antiguo sector de Chambacú.
La intervención contempla la restauración y recuperación de la estructura del baluarte, así como labores de limpieza y mantenimiento de sus fachadas, la renovación del pavimento, la adecuación de las zonas verdes y el mejoramiento general del entorno.
“Como parte de las obras también fueron construidas baterías sanitarias públicas al interior del baluarte, con baños para hombres y mujeres, lavamanos, dispensadores de jabón, secadores de manos y demás elementos que permitirán brindar un servicio digno tanto a los turistas que recorren este sector como a los cartageneros que diariamente disfrutan de Puerto Duro”, señaló la Alcaldía de la capital de Bolívar.
“Uno de los principales atractivos de esta recuperación es el espacio superior del baluarte, acondicionado para convertirse en un escenario de ciudad desde donde se aprecia una panorámica privilegiada, pensado para la realización de grandes eventos culturales y musicales. Desde allí es posible contemplar el Castillo San Felipe de Barajas, el cerro de La Popa, la calle de la Media Luna y el lugar donde próximamente estará ubicado el renovado monumento de Las Botas Viejas, en la nueva rotonda de acceso a este tradicional sector”, agregó la entidad.
El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, afirmó que este espacio tendrá un papel protagónico en la agenda cultural y turística de la ciudad.
“Este baluarte vuelve a ser de los cartageneros. Aquí queremos ver cultura, historia, arte y ciudad. Estamos proyectando que durante las Fiestas de Noviembre este lugar pueda albergar actividades especiales, desfiles, encuentros culturales y eventos organizados junto con el IPCC y la organización de las fiestas. Será un escenario patrimonial vivo para seguir mostrando la mejor cara de Cartagena”, dijo.
“Pensamos este lugar para que cualquier cartagenero o visitante venga a caminar, a disfrutar un atardecer, a tomarse una fotografía con una de las mejores vistas de la ciudad, a compartir en familia o con amigos y a vivir actividades sociales y culturales. Recuperar el patrimonio también significa devolverle espacios de calidad a la gente”, subrayó el mandatario.
Historia
El baluarte fue construido entre 1631 y 1632 por el ingeniero y gobernador Francisco de Murga, con el objetivo de reforzar la defensa de la Puerta de la Media Luna, principal acceso terrestre a la ciudad. Décadas después, en 1683, fue conectado con el baluarte de San Pedro Mártir mediante una estacada que permitía el paso de pequeñas embarcaciones. En 1731, el ingeniero Juan de Herrera y Sotomayor lo amplió y modernizó, adaptándolo a las nuevas necesidades militares de la época.
“Es interesante visitarlo porque este baluarte forma parte del tramo de murallas de Getsemaní que mejor conserva la relación original entre la fortificación y el agua, lo que permite entender cómo se defendía la ciudad durante la época colonial, cuando albergó 10 cañones”, concluyó la Alcaldía.