En medio de la Cordillera Oriental de Los Andes colombianos se encuentra Pulí, uno de los municipios de Cundinamarca con una de las mejores vistas que encanta a todos los visitantes.
Se encuentra aproximadamente a unas tres horas y media de la ciudad de Bogotá, lo que lo convierte en un destino ideal para aquellos viajeros que quieren adentrarse en un lugar rural, impregnado de una belleza natural sin igual.
Este municipio tiene una altitud aproximada de 1.200 metros sobre el nivel del mar, sin embargo, esta altitud varía dependiendo el punto, lo que le permite tener un clima privilegiado.
Uno de los temas que más llama la atención de los visitantes de este lugar es la posibilidad de poder ver tres nevados y el río Magdalena en un solo paisaje: el Nevado del Tolima, el Nevado del Ruiz y el Nevado de Santa Isabel.
Gracias a la variedad geográfica que tiene Pulí, este cuenta con distintos pisos térmicos dependiendo de la zona. La parte más alta posee un clima más fresco, mientras que, si se baja un poco más, acercándose al departamento del Tolima, el clima suele ser más cálido.
Allí se desarrollan distintas actividades turísticas como parapente, paseos a caballo, caminatas ecológicas, entre muchas otras más.
Pulí, en los últimos años, le ha estado apostando al turismo ecológico, y en este campo se encuentran las ofertas que brinda, por ejemplo, la “Finca El Guadual”, que tiene espacios destinados a promover un turismo que respete el medio ambiente y permita tener un acercamiento distinto a la naturaleza.
Del mismo modo, se puede disfrutar de los productos agrícolas que las personas cultivan en sus fincas y que ofrecen en los domingos de mercado.
Aunque Pulí actualmente es reconocido por su belleza natural, también destaca en otros aspectos, como la ganadería lechera de alta genética, y por supuesto esto también atrae otro tipo de públicos a la región.
Una de las fincas que más destaca en este aspecto es la finca “La Floresta”, misma que con el paso de los años ha podido ir consolidándose como una de las promotoras del desarrollo ganadero de alta genética.
A su vez, en La Floresta se puede disfrutar del queso que allí mismo se produce, convirtiéndose en un lugar de obligatoria parada cuando se visita este municipio.
La gente de Pulí se caracteriza por ser empática y amable. Visitar este pueblo es una oportunidad para conectarse con la cultura campesina colombiana, aprender de sus tradiciones y dejar aunque sea por unos días la rutina diaria, en uno de los municipios más bellos de todo Cundinamarca.
Para llegar a este municipio desde Bogotá, puede dirigirse a la Terminal de Transportes del Salitre para tomar un bus, o también puede llegar haciendo uso de vehículo particular.