La gastronomía colombiana se ha consolidado como uno de los atractivos turísticos del país, pues sus platos reflejan la diversidad cultural y natural. Cada región posee sabores, ingredientes y tradiciones culinarias propias que nacen de la mezcla entre herencias indígenas, africanas y europeas.
Desde la bandeja paisa y el ajiaco hasta platos típicos del Caribe, la Amazonía o el Pacífico, la cocina colombiana ofrece una gran variedad de experiencias que permiten conocer la identidad y las costumbres de cada territorio.
En el Caribe, una de esas delicias para no perderse es el sancocho de bocachico, un plato cargado de sabor y tradición que se encuentra en muchos lugares, pero que en Santa Cruz de Lorica no tiene competencia.
El bocachico es un pez de agua dulce que abunda en el río Sinú y en la Ciénaga Grande y ha sido durante generaciones parte fundamental de la alimentación y la cultura local, convirtiéndose en un símbolo de identidad para los habitantes de Lorica.
El sancocho de bocachico se destaca por su sabor auténtico y por la combinación de ingredientes típicos de la cocina caribeña, como yuca, plátano, ñame y especias tradicionales. Más que un plato, es una expresión cultural ligada a la vida ribereña, la pesca artesanal y las reuniones familiares.
Gracias a esta tradición culinaria, en la que el bocachico se prepara no solo en sancocho, sino de múltiples formas, este pueblo cordobés, ubicado a una hora de Montería, es apodado la “capital del bocachico”, reconocimiento que resalta la importancia de este pescado en la historia, economía y gastronomía del municipio.
Una completa oferta gastronómica
Lorica hace parte de la Red Turística de Pueblos Patrimonio de Colombia y, de acuerdo con el sitio web de la misma, los inmigrantes jugaron un papel importante en las preparaciones gastronómicas de este lugar, pues además del bocachico, sus habitantes ofrecen la popular sarapa o fiambre envuelto en hojas de bijao o plátano; el mote de queso, cuyo principal ingrediente es el ñame criollo y el queso costeño, y comida como quibbes, preparada con carne de res molida, trigo, cebolla, yerbabuena, sal y pimienta, que caracteriza la cultura inmigrante.
Los encantos de Lorica
Además de sus delicias gastronómicas, Lorica es un destino lleno de encanto que sobresale por su arquitectura de estilo republicano y por los vivos colores que adornan sus tradicionales calles. Su ambiente histórico y cultural lo convierte en un lugar único para quienes desean conocer la esencia del Caribe colombiano.
Este destino ofrece varios sitios de interés que vale la pena conocer. Por ejemplo, el Malecón La Muralla, un espacio abierto para el disfrute de los visitantes, que es muy usado para la contemplación, el esparcimiento y la tertulia.
En Lorica, uno de los mejores planes es recorrer sus calles y contemplar lugares del Centro Histórico, declarado Monumento Nacional en el año 2000, hoy Bien de Interés Cultural (BIC). Allí, la Parroquia de Santa Cruz resulta de gran interés para turistas y visitantes, debido a que muestra la arquitectura propia de los inmigrantes llegados a esta región.