Situado a 145 kilómetros de Montería, en en la parte oriental de Córdoba, se encuentra el pueblo más antiguo del departamento, conocido como “capital cultural del San Jorge”.
Se trata del municipio de Ayapel, un lugar que esconde parte de los paisajes más sorprendentes de Córdoba, región que participó como Destino Nacional Invitado de Honor en la Vitrina Turística de Anato 2026, el principal evento de turismo de Colombia.

Este pueblo también es conocido como la “capital pesquera de Córdoba” y, en el mapa turístico, ha logrado captar la atención de los viajeros con su mezcla de naturaleza y tradición.
Según datos registrados en la página de la Alcaldía Municipal, Ayapel es la población más antigua del departamento, que aún conserva un enorme potencial por descubrir, desde las estribaciones de la serranía hasta sus extensas llanuras, paisajes que invitan a explorar la riqueza natural y rural de la región.
Cuenta con una temperatura media de 28 grados centígrados, limita al norte con el departamento de Sucre; al este con Sucre, Bolívar y Antioquia; al sur con Antioquia y el municipio de La Apartada; y al oeste con Buenavista y Pueblo Nuevo.
Su cabecera municipal se encuentra sobre una pequeña elevación junto a la ciénaga que lleva su mismo nombre, donde el clima cálido se suaviza gracias a las refrescantes brisas crean un ambiente ideal para descansar.
Al igual que otras poblaciones del Río San Jorge, este municipio está rodeado de ciénagas que enriquecen su paisaje natural. Entre ellas sobresale la Ciénaga de Ayapel, considerada la mayor reserva hidrobiológica de Córdoba con cerca de 40.000 hectáreas.

Este impresionante ecosistema ofrece un entorno natural privilegiado, hogar de una rica fauna y escenario ideal para la práctica de deportes náuticos. En sus alrededores también se encuentran acogedoras casas de recreo y vestigios arqueológicos que revelan la historia del territorio.
Además, en algunas de las ciénagas cercanas aún es posible encontrar ejemplares del manatí, una especie en peligro de extinción que convierte a esta región en un valioso santuario de biodiversidad.
En esta población, según indica la Administración Municipal, la vida local está profundamente ligada a la riqueza natural del territorio. En las tierras bajas predomina el cultivo de arroz, mientras que en la zona de la sierra la actividad maderera ha sido tradicionalmente una de las principales fuentes económicas.

La conectividad del municipio mejoró con la carretera construida por el departamento de Córdoba, que une a Ayapel con la Troncal, facilitando el comercio y el intercambio con regiones vecinas como el Bajo Cauca.
Sin embargo, se le conoce como la “capital pesquera de Córdoba” porque esta actividad es parte de su tradición, pese a que en los últimos años se ha visto afectada por prácticas como la minería aurífera irregular, el uso de métodos de pesca no sostenibles y otros factores que han impactado los ecosistemas acuáticos de la región.
