En medio de las montañas del oriente antioqueño existe un destino que, aunque todavía no está entre los más visitados del departamento, ha comenzado a llamar la atención de quienes buscan desconectarse del ritmo acelerado de la ciudad.

A cuatro horas de Medellín: el municipio antioqueño de tradición arriera, diversos microclimas y con potencial turístico

Se trata de los Termales del Espíritu Santo, un ecohotel ubicado en el municipio de Nariño, donde la naturaleza y las aguas termales son las grandes protagonistas.

El lugar se encuentra a poco más de cinco horas por carretera desde Medellín y brinda una experiencia diferente para quienes desean descansar rodeados de bosques, quebradas y aire puro.

Desde el primer momento, el vapor que sale de las piscinas naturales crea un paisaje que parece sacado de una película, especialmente durante las mañanas frías de montaña.

Su principal atractivo son siete piscinas alimentadas por aguas termales que emergen del subsuelo gracias a la actividad geotérmica de la región.

Estas aguas, ricas en minerales y con temperaturas ideales para el descanso, son uno de los mayores motivos por los que cientos de visitantes llegan hasta ese rincón de Antioquia.

Muchos aprovechan la visita para alternar los baños calientes con un recorrido por la quebrada Espíritu Santo, cuyas aguas frías ofrecen un contraste que, según quienes frecuentan el lugar, ayuda a relajar el cuerpo después de varios minutos en las piscinas.

Pero la experiencia va mucho más allá del agua. Los alrededores cuentan con senderos ecológicos que atraviesan bosques andinos, pequeños puentes colgantes y cascadas escondidas entre la vegetación.

Durante el recorrido es común escuchar el canto de las aves y el sonido constante del agua, elementos que convierten la caminata en un plan ideal para quienes disfrutan del turismo de naturaleza.

Quienes prefieren un descanso más tranquilo también pueden relajarse en hamacas o simplemente contemplar el paisaje montañoso mientras disfrutan del ambiente rústico que caracteriza al complejo.

El pueblo antioqueño al que comparan con la capital de Italia por su riqueza histórica y herencia religiosa

La gastronomía también hace parte de la experiencia. En la zona es posible encontrar platos tradicionales como trucha arcoíris, sancochos preparados en leña, arepas de maíz pelado y el clásico chocolate caliente con queso.

Mientras destinos como Guatapé, Jardín o Santa Fe de Antioquia concentran buena parte del turismo regional, este rincón de Nariño continúa sorprendiendo a quienes buscan un plan diferente, lejos de las multitudes y rodeado completamente por naturaleza.