Hay planes que combinan perfectamente paisajes de montaña, climas agrqadables y una gran variedad de postres que saben a tradición, que saben a Colombia. Guatavita, ubicado a solo una hora de Bogotá, es un pueblo de Cundinamarca que es uno de los más amados por los ciudadanos y que está rodeado de montañas, con naturaleza que conquista y elevado a 2.668 metros sobre el nivel del mar.

Consejos clave para visitar la Laguna de Guatavita y disfrutar la magia del turismo ancestral en ‘el pueblo dorado’ de Cundinamarca

En este lugar, muchas personas, además de contemplar las excelentes vistas, también aprovechan para probar la cantidad de dulces que están para la venta.

Uno de los dulces que más conquista el paladar aquí es la cuajada con melao. Su origen se remonta al periodo colonial español, cuando se introdujo en el país el consumo de la leche cuajada.

Sin embargo, la población introdujo una variante que daría lugar al postre tal como se conoce hoy: el melao, un almíbar elaborado principalmente con panela y agua, que le aporta un sabor diferente y complementario a la leche cuajada.

Este es uno de los destinos más turísticos y lindos de Cundinamarca. Foto: Getty Images

La cuajada con melao es un postre tradicional de la gastronomía colombiana, especialmente popular en la región del Altiplano Cundiboyacense. Es un dulce muy fácil de preparar y es ideal para disfrutarse en cualquier momento del día.

Pero hay un momento en particular que lo hace destacar aún más y es al atardecer, cuando el frío del páramo empieza a entrar y el melao caliente contrasta con la cuajada fresca.

Ese es el momento y el plan que los visitantes de Guatavita y Suesca buscan cada fin de semana para disfrutar y salir de la rutina.

La cuajada con melao es uno de los postres que se consume en Cundinamarca. Foto: Getty Images

Esta es una de las recetas más populares de Cundinamarca y se consigue por las calles y hasta en sofisticadas tiendas o supermercados de cadena.

Pero en el contexto de un pueblo colonial, con calles empedradas y el olor a tierra mojada, la experiencia es completamente distinta.

En sus restaurantes y mercados locales es posible probar una gran variedad de platos tradicionales preparados con ingredientes frescos y de la zona, desde la famosa trucha arcoíris hasta los sabrosos amasijos y postres típicos, donde cada comida es una celebración de los sabores locales.

Cinco planes para hacer en Guatavita un fin de semana, que no requieren mucho presupuesto

Las personas que ya lo han probado en el pueblo recomiendan la cuajada con melao acompañada de agua de panela, una combinación que conquista a locales y turistas.

Dos productos de la tierra, uno caliente y otro fresco, que juntos cuentan la historia de una región que sabe exactamente cómo recibir a quien llega con frío y hambre.