Cuando se habla del clima frío en Colombia, muchas personas suelen pensar de inmediato en Bogotá. Sin embargo, existe un municipio del departamento de Boyacá que le pelea ese reconocimiento y sorprende a los viajeros por sus bajas temperaturas, paisajes de montaña y atractivos naturales.
Se trata de Cerinza, un destino que cada vez despierta más interés entre quienes buscan experiencias diferentes sin salir del país.
Ubicado a más de 2.700 metros sobre el nivel del mar, Cerinza registra temperaturas que, durante las madrugadas de enero y febrero, pueden descender hasta los 3 grados centígrados.
Aunque no existe un consenso oficial sobre cuál es el pueblo más frío de Colombia, este municipio está entre los principales candidatos debido a su ubicación y condiciones climáticas.
El clima, lejos de convertirse en un obstáculo, hace parte del encanto del lugar. Sus calles tranquilas, el ambiente típico de los pueblos boyacenses y los paisajes cubiertos por neblina invitan a recorrerlo con ruana, chocolate caliente y muchas ganas de desconectarse del ritmo acelerado de las grandes ciudades.
¿Qué planes se pueden hacer en Cerinza, Boyacá?
Entre los planes recomendados aparece la caminata al cerro del Calvario o de las Tres Cruces, un mirador natural desde donde es posible apreciar gran parte del municipio y las montañas que lo rodean.
También destacan los recorridos por páramos, lagunas y reservas naturales como El Calvario y el cerro El Tíbet, escenarios ideales para los amantes del senderismo y la fotografía de la naturaleza.
La experiencia también incluye conocer la tradición artesanal del esparto, una fibra vegetal utilizada para fabricar sombreros, bolsos y canastos tejidos a mano por habitantes de la región.
A esto se suman las queserías locales, donde los visitantes pueden probar quesos campesinos, yogures y otros productor elaborados con leche fresca.
Quienes buscan un poco más de adrenalina también encuentran opciones para practicar parapente o paintball, mientras que los interesados en la historia pueden visitar la iglesia de estilo gótico y la capilla colonial de Santa Lucía.
A poco más de tres horas de Bogotá y a media hora de Duitama, Cerinza demuestra que el turismo también puede disfrutarse entre temperaturas bajo cero, paisajes andinos y una tranquilidad que difícilmente se encuentra en otros destinos del país.